Mandatario quema los últimos cartuchos de su política de paz antes del balotaje del domingo.
Un centenar de guerrilleros depuso las armas ayer en una zona selvática del sur de Colombia en el marco de una negociación con el presidente izquierdista Gustavo Petro, que quema los últimos cartuchos de su cuestionada política de paz, constató la AFP.
A tres días del balotaje que definirá al próximo presidente –en el que se enfrentarán el populista de derecha Abelardo de la Espriella, quien ganó en primera vuelta por un estrecho margen, y el oficialista Iván Cepeda–, la entrega de armas es el primer paso para que los rebeldes puedan instalarse en una zona especial donde aspiran consolidar acuerdos con el gobierno. También representa el mayor avance de la “paz total” de Petro, el primer gobernante de izquierda de Colombia, que intentó sin éxito pactar con todos los grupos armados del país.

