El país cafetero votó ayer al sucesor de Gustavo Petro en medio de una ola de violencia por ataques guerrilleros.
El ultraderechista Abelardo de la Espriella, que disputará el balotaje presidencial en tres semanas contra la izquierda en el poder, prometió ayer “cambiar la historia de Colombia para siempre” tras imponerse en la primera vuelta.
El abogado millonario de 47 años, la principal figura contra la izquierda que por primera vez gobierna en el país, fue el candidato más votado de la jornada, con más del 43% de los votos, según el conteo oficial casi completo.
De la Espriella enfrentará el 21 de junio al senador izquierdista Iván Cepeda, aliado del mandatario Gustavo Petro, que consiguió casi el 41 % de los sufragios.
“Vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre”, dijo en un video De la Espriella, admirador de mandatarios como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei.
Apodado el Tigre, el jurista representa a un sector del electorado que reniega de la clase política tradicional, a quienes llaman “los de siempre”.
GOLPE
Su triunfo significó un golpe contra la izquierda, que lideraba las encuestas desde el inicio de la campaña. Y también contra la derecha tradicional del influyente expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).
La senadora Paloma Valencia, apadrinada por el exmandatario, quedó rezagada en la tercera posición con poco menos del 7 %.
“Vamos a celebrar esta victoria de los nunca, de los que nunca hemos vivido de la teta del Estado”, es decir, de quienes nunca han ocupado cargos públicos, dijo De la Espriella.
El abogado promete megacárceles, bombardeos y mano dura contra el crimen en un país que atraviesa una crisis de seguridad por la expansión de los grupos armados financiados por el narcotráfico.
“Hoy más que nunca estamos firmes por la patria”, concluyó haciendo un saludo militar en el video, acompañado de su familia desde la caribeña ciudad de Barranquilla.
Las elecciones se desarrollaron en una jornada tranquila, en medio de ceses al fuego de las principales guerrillas.
El gobierno desplegó 408.000 uniformados para garantizar la seguridad.

