La administración de Rodrigo Paz enfrenta una ola de manifestaciones y bloqueos de carreteras desde hace tres semanas en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.

  • AFP

El presidente de Boli­via, el centrodere­chista Rodrigo Paz, anunció ayer que hará cam­bios en su gabinete de minis­tros para incluir a sectores sociales, en un intento por apaciguar las protestas que exigen su renuncia a solo seis meses de haber asumido el poder.

Paz enfrenta una ola de manifestaciones de campesinos indígenas, transportistas, obreros y mineros, y bloqueos de carreteras de acceso a La Paz desde hace tres sema­nas, en medio de la peor cri­sis económica del país en cua­tro décadas.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

En su primera aparición ante la prensa en casi una semana, el mandatario también anun­ció la conformación de un “consejo económico y social”, una instancia para consen­suar el rumbo que su gestión plantea para el país.

“Tenemos que reordenar un gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha”, afirmó sin precisar cuándo se realizarán los ajustes en su equipo.

ALTERACIÓN DEL ORDEN DEMOCRÁTICO

El canciller boliviano, Fer­nando Aramayo, denunció que grupos en las protestas buscan debilitar al gobierno y alterar el “orden democrá­tico y constitucional”. “No voy a dialogar con vándalos (...). Con aquellos que respe­tan la democracia, siempre las puertas estarán abiertas”, subrayó el presidente ante la prensa.

La ciudad de La Paz, capital política de Bolivia y foco prin­cipal de las protestas, vivió ayer una jornada de relativa calma con una marcha pací­fica de cientos de campesinos y transportistas.

El Gobierno asegura que las protestas son orquestadas por el exmandatario socialista Evo Morales (2006-2019).

CRISPACIÓN

En medio de la crispación, la cancillería boliviana anun­ció la expulsión de la embaja­dora de Colombia, Elizabeth García, tras considerar que el presidente Gustavo Petro incurrió en una “injerencia directa” en los asuntos de Bolivia.

Petro había calificado las pro­testas como una “insurrec­ción popular” y en reacción a la expulsión de su embaja­dora afirmó que Bolivia está “pasando a extremismos”.

Déjanos tus comentarios en Voiz