Presidente chino subrayó que una gestión inadecuada del relacionamiento con Taiwán puede derivar en un “conflicto”.
- AFP.
El presidente chino, Xi Jinping, advirtió ayer jueves a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a un “conflicto”, en una contundente declaración durante su cumbre en Pekín.
Xi recibió con un apretón de manos al magnate al pie del monumental Gran Salón del Pueblo de la plaza Tiananmén, el centro neurálgico del poder comunista en la capital, decorada con alfombra roja y los colores de China y Estados Unidos.
Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de “gran líder” y “amigo”, al tiempo que pronosticaba que sus países tendrán “un futuro fantástico juntos”. Pero más allá de la pompa inicial, Xi utilizó un tono menos efusivo y afirmó que ambas partes “deberían ser socios, no rivales”, al destacar desde el primer momento la situación de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.

