Segundo día de visita del santo padre a este país marcado por las desigualdades, como parte de su gira africana.
- AFP.
Más de 100.000 fieles asistieron ayer domingo cerca de Luanda, la capital angoleña, a una misa multitudinaria al aire libre del papa León XIV, quien pidió “esperanza” en el segundo día de su visita a este país marcado por las desigualdades económicas y sociales.
Desde su llegada a Angola, tercera etapa de una gira africana de 11 días, el sumo pontífice criticó en un discurso, en presencia del presidente João Lourenço, los “sufrimientos” y las “catástrofes sociales y medioambientales” provocados por la “lógica de explotación” de los recursos de esta antigua colonia portuguesa, rica en petróleo y minerales.
El domingo, el papa presidió una multitudinaria misa en Kilamba, a unos treinta kilómetros de la capital, Luanda. Muchos fieles durmieron en el suelo para asegurarse un lugar y lo recibieron vestidos con camisetas con la imagen del pontífice estadounidense y banderas amarillas y blancas del Vaticano. Tras un baño de masas en papamóvil por la explanada, el papa instó, en su homilía, a “mirar hacia el futuro con esperanza”.
“Podemos y queremos construir un país donde las viejas divisiones queden definitivamente superadas, donde el odio y la violencia desaparezcan, donde el flagelo de la corrupción sea curado por una nueva cultura de justicia y de reparto”, planteó.

