El nuevo enfoque abre la posibilidad de tener más equipos y recursos, pero también complica considerablemente las operaciones.
- AFP
Tras el éxito de la histórica misión Artemis II completada el viernes, la NASA apuesta por los millonarios Jeff Bezos y Elon Musk para el próximo paso: llevar astronautas a la Luna.
El programa Apolo, que envió a los primeros y únicos humanos a la superficie de la Luna entre 1969 y 1972, fue diseñado para que tan solo dos astronautas alunizaran y estuvieran en el satélite por unos cuantos días como máximo.
Más de 50 años después, las ambiciones y experiencia de Estados Unidos han crecido, y la NASA espera enviar a cuatro personas en una misión de varias semanas y, eventualmente, construir una base en el satélite.
Para esta fase de su misión, la agencia espacial espera utilizar los módulos diseñados por SpaceX de Musk y Blue Origin de Bezos para llevar a sus astronautas a la Luna.
Funcionarios dicen que el objetivo es lograr un alunizaje tripulado en 2028.
“Necesitamos que toda la industria trabaje con nosotros, y tienen que aceptar el desafío y poner en marcha de verdad las líneas de producción que se requerirán para cumplir con esa meta”, dijo en Lori Glaze, la administradora interina de la NASA.

