La isla esta sumida en una grave crisis energética y esta ayuda es solo “un respiro”, señalan.

Un tanquero ruso atracó este martes en el puerto de Matanzas, en el occidente de Cuba, para entregar el primer cargamento de crudo que la isla recibe desde enero tras el respiro concedido por Was­hington en medio de su blo­queo petrolero de facto.

El buque Anatoly Kolodkin, sujeto a sanciones estadouni­denses y cargado con 730.000 barriles de crudo, ingresó temprano por la mañana al puerto de Matanzas, 100 km al este de La Habana, según un equipo de la AFP en el terreno.

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La decisión del presidente Donald Trump de permitir que Rusia suministre petró­leo a Cuba evita una confron­tación con Moscú y ofrece un respiro a un país que ha sufrido durante los últimos meses prolongados apagones, un drástico racionamiento de combustible y disminución del transporte público.

“Agradecemos al Gobierno y pueblo de Rusia por su res­paldo solidario”, escribió en X la Cancillería cubana. Subrayó que la “valiosa ayuda llega en medio de un cerco energético impuesto por Estados Unidos, que intenta asfixiar a la pobla­ción cubana”. De su lado, en la misma red social, la emba­jada rusa en Cuba consideró un “deber ayudar” a los “her­manos cubanos en estas difí­ciles condiciones”.

La crisis energética en Cuba se agudizó en enero, cuando Trump cortó el flujo de petró­leo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, prin­cipal aliado de La Habana en la región, y amenazó con aranceles al país que le venda petróleo a la isla.

La escasez de combustible golpea a sectores vitales de la economía cubana, como el turismo, el níquel y el tabaco, y obligó al gobierno a adoptar un plan de contingencia, que incluye un drástico raciona­miento de la gasolina.