Irán está atacando directamente plantas de producción de petróleo, en un nuevo giro del conflicto.
- AFP
Los ataques de Irán contra la mayor planta de gas natural licuado de Catar y refinerías en Arabia Saudita y Kuwait sacudieron ayer jueves a los mercados y agitaron el temor de que la guerra en Oriente Medio derive en una crisis energética global.
El conflicto iniciado el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán está tomando un nuevo cariz, con ataques directos a puntos de producción de hidrocarburos, y no ya solo de almacenamiento y transporte. El giro en estas últimas horas viene del ataque israelí el miércoles al gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, que es la reserva de gas conocida más grande del mundo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que le dijo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que no volviese a atacar yacimientos de gas en Irán, después de que Teherán respondiera con una ofensiva contra instalaciones de Catar. “Le dije ‘No hagas eso’, y no lo hará”, aseguró Trump a los periodistas.
El canciller iraní, Abás Araqchi, advirtió que no ejercerá ninguna “moderación” en caso de nuevos ataques contra su infraestructura energética.
Estos ataques plantean el riesgo de una implicación directa de los países del golfo atacados por Irán desde el inicio del conflicto por tener bases estadounidenses y los precios del petróleo se dispararon.
PRECIOS
El barril de Brent del mar del Norte escaló durante la operativa a 114,64 dólares y el WTI superó brevemente los 100 dólares, pero los precios cedieron durante la tarde. Sin embargo, desde el inicio del conflicto el Brent ha subido cerca de 40 dólares y el WTI unos 30 dólares.
El Pentágono afirmó ayer jueves que no hay “un plazo definitivo” para poner fin a la guerra, pero el mandatario republicano –que enfrenta elecciones legislativas de mitad de mandato este año– declaró que no desplegará tropas en Irán. Sin embargo, Estados Unidos aprobó más de 16.000 millones de dólares en ventas de armas a los países del golfo por la guerra.
Israel niega que “arrastrara” a EE. UU. a la guerra
“No creo que haya habido dos líderes tan coordinados como el presidente Trump y yo”, afirmó Netanyahu.
- AFP.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó de “noticias falsas” la versión según la cual Israel habría arrastrado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a una guerra con Irán.
“¿De verdad alguien cree que se le puede decir al presidente Trump lo que tiene que hacer?”, dijo Netanyahu a los periodistas en una rueda de prensa. El primer ministro israelí elogió su estrecha cooperación con Trump en la guerra contra Irán: “No creo que haya habido dos líderes tan coordinados como el presidente Trump y yo. Él es el líder. Yo soy, ya sabe, su aliado”, dijo en una rueda de prensa el jueves en la noche.
También indicó que la guerra podría terminar “más rápido de lo que la gente piensa”. “Estamos ganando e Irán está siendo diezmado”, declaró el primer ministro israelí al asegurar que la república islámica ya no tiene ninguna capacidad para enriquecer uranio ni para producir misiles balísticos.
En el vigésimo día de la guerra israelo-estadounidense contra Irán, Netanyahu destacó un tono victorioso en su mensaje.
“Después de 20 días, puedo anunciarles que Irán hoy ya no tiene la capacidad de enriquecer uranio y que ya no tiene la capacidad de producir misiles balísticos”, declaró Netanyahu durante una conferencia de prensa televisada. “Seguimos reduciendo estas capacidades a pedazos. Las aplastaremos hasta el final, hasta que no queden más que cenizas”, añadió.

