La república islámica ataca aeropuertos, bases militares, instalaciones energéticas y zonas residenciales del Golfo, donde hay bases estadounidenses.
- AFP.
Dubái se esfuerza por preservar su imagen de refugio seguro a pesar de la lluvia de drones iraníes, con influencers que se unen al mensaje del Gobierno mientras las autoridades reprimen a quienes comparten imágenes de los ataques.
Durante décadas, el Golfo ha tenido fama de oasis de seguridad en medio del tumulto regional y Emiratos Árabes Unidos presumía de ser uno de los países más seguros.
Pero esta imagen quedó hecha trizas bajo la lluvia de unos 1.800 misiles y drones, la mayoría interceptados, lanzados por Irán en represalia por la ofensiva estadounidense-israelí lanzada el 28 de febrero.
Después de que la fachada del lujoso hotel Burj Al Arab resultase incendiada y fueran atacados tanto el aeropuerto, uno de los más frecuentados del mundo, como el puerto de Jebel Ali, las autoridades decidieron redoblar esfuerzos para evitar que la reputación del emirato se vea perjudicada. Y lo ha hecho tanto con música como con imágenes.
El tema “Dubái es segura y lo será siempre” ha sido difundido a los 5,8 millones de seguidores que tienen la cuenta de Dubái en Instagram. A su vez, han proliferado las fotos del presidente emiratí Mohammed ben Zayed Al Nahyan paseándose con su imponente corte en el Dubai Mall.
HUYERON
No obstante, también hay residentes que han decidido hacer las maletas y muchos turistas que contaron a los medios internacionales cómo tuvieron que huir entre el estruendo de los bombardeos.
La seguridad forma parte de la identidad de la ciudad.
Alrededor del 90 % de los habitantes son extranjeros, una mano de obra esencial para dinamizar y diversificar una economía basada más en el turismo, su infraestructura aérea y los servicios, que en el petróleo.
Pero en la famosa playa de Jumeirah Beach Residence, habitualmente llena de gente en este periodo de temporada alta, las tumbonas seguían vacías el viernes, así como las terrazas de los restaurantes.
El miércoles, varias empresas internacionales pidieron a sus empleados evacuar las oficinas en el barrio financiero internacional. Irán amenazó con bombardear los “centros económicos y los bancos” relacionados con Estados Unidos e Israel.
Además, se enviaron SMS a los residentes advirtiéndoles de eventuales procesos judiciales si comparten imágenes sensibles o difunden “informaciones poco fiables”.

