Irán lanzó ayer varias oleadas de misiles y drones contra sus vecinos del Golfo que albergan bases estadounidenses, y prometió no rendirse pese a las amenazas del presidente Donald Trump de intensificar sus ataques. Israel y Estados Unidos volvieron a bombardear Irán en el octavo día de guerra.
Uno de los ataques provocó un incendio en un aeropuerto de Teherán; aun así, la república islámica demostró que mantiene la capacidad de responder militarmente.
En Jerusalén y en ciudades del Golfo como Dubái, Manama y Riad se escucharon sirenas y explosiones. Emiratos Arabes Unidos informó que sus defensas aéreas interceptaron 15 misiles y 119 drones, e imágenes de video muestran un proyectil estrellándose contra el aeropuerto de Dubái.
Una explosión se produjo cerca de varios aviones estacionados frente a un edificio del aeropuerto y a pocos metros de un tren en marcha, según grabaciones verificadas por AFP.
“Las fuerzas armadas iraníes tienen pruebas que demuestran que la geografía de algunos países de la región se pone, abiertamente y también en secreto, a disposición del enemigo”, afirmó Gholamhossein Mohseni Ejeí, jefe del poder judicial e integrante del triunvirato que dirige el país.
Por ello, “los fuertes ataques contra esos objetivos continuarán”, advirtió. Arabia Saudita informó que interceptó un misil disparado contra una base aérea con personal militar norteamericano y Jordania acusó a Irán de “atacar instalaciones vitales” dentro de su territorio. Irán también anunció haber golpeado con misiles una base militar de EE. UU. en Baréin, en reprealia por un ataque a una planta iraní desalinizadora de agua .
En un discurso transmitido por televisión, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, se disculpó ante sus vecinos del Golfo y prometió que no serían atacados “a menos que se produzca un ataque contra Irán desde esos países”.
Pero adoptó un tono desafiante ante su homólogo estadounidense, quien exigió la víspera la “rendición incondicional” de Teherán para poner fin a la guerra. “Los enemigos se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda”, dijo Pezeshkian.
La oleada de ataques israelíes lanzada antes del amanecer de este sábado fue una de las más intensas desde que comenzó la guerra hace una semana. Entre los blancos figuraban una academia militar, un centro de mando subterráneo y un depósito de misiles.
EL SUCESOR DE JEMENEI
La Asamblea de Expertos, el órgano encargado de elegir al próximo guía supremo de Irán, debe reunirse “en las próximas 24 horas”, informó ayer sábado la agencia iraní de noticias Fars.
“Con ayuda de Dios, esta sesión tendrá lugar en las próximas 24 horas”, declaró Hosein Mozafari, miembro de la Asamblea de Expertos, citado por Fars. Mozafari hizo un llamamiento a la población para que “se abstenga de cualquier especulación y de difundir rumores al respecto”.
El nuevo guía supremo de la Revolución Islámica sustituirá a ayatolá Alí Jamenei, muerto el pasado sábado durante un bombardeo de Estados Unidos e Israel. Irán lanzó oficialmente el domingo un proceso de transición para designar “lo antes posible” a un sucesor de Jamenei, que dirigía el país desde 1989.

