La tensión en el estrecho de Ormuz sigue escalando y ya tiene un nuevo balance de daños. La Guardia Revolucionaria de Irán informó que 11 petroleros extranjeros fueron incendiados o hundidos en apenas nueve días, luego de supuestamente violar las disposiciones de navegación establecidas por Teherán para atravesar este estratégico corredor marítimo.
El reporte, difundido este lunes por la agencia RT, señala que los incidentes se produjeron entre el 25 de octubre y los primeros días de noviembre. Según las autoridades iraníes, las embarcaciones no respetaron los procedimientos obligatorios para circular por la zona, que incluyen la coordinación de sus itinerarios y la autorización previa de las fuerzas navales.
El anuncio fue acompañado por un mensaje del portavoz de la Guardia Revolucionaria en la red social X, en el que también aseguró que dos drones estadounidenses terminaron hundidos en aguas iraníes. Se trataría de aparatos militares de los modelos MQ-1 Predator y MQ-9 Reaper, ambos fabricados por General Atomics.
Cambiando rumbos
Mientras Teherán exhibe estos resultados como una demostración de su control sobre la vía marítima, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el 31 de octubre que sus fuerzas habían obligado a cambiar de rumbo a 144 buques que navegaban por Ormuz desde el inicio de las restricciones al tráfico marítimo vinculado con puertos iraníes.
Las medidas de control se endurecieron tras el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, el pasado 28 de febrero. Desde entonces, el Gobierno iraní estableció condiciones estrictas para el tránsito de embarcaciones, exigiendo que todas coordinen previamente sus movimientos y obtengan autorización antes de ingresar al estrecho.
De esta manera, Teherán mantiene su postura de ejercer el control total sobre uno de los pasos marítimos más importantes del planeta, por donde circula una parte fundamental del comercio mundial de petróleo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha sostenido que la capacidad naval iraní quedó prácticamente destruida, una afirmación que contrasta con las operaciones que las fuerzas de Irán aseguran mantener en la zona.
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