El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó el miércoles que Teherán mantiene conversaciones con mediadores sobre fórmulas para aplicar un plan de siete días destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir el estrecho de Ormuz.
“Si bien nuestras valientes Fuerzas Armadas están plenamente preparadas para defender la patria, Irán sigue dando una oportunidad a la diplomacia para que tenga éxito”, escribió en la red social X.
“Seguimos en contacto estrecho y permanente con intermediarios para examinar propuestas que permitan aplicar nuestro Plan de Siete Días incluso en menos de una semana”, agregó el canciller iraní.
Las declaraciones se producen en medio de amenazas de Estados Unidos e Israel de reanudar los ataques contra Irán.
En septiembre, Irán propuso un plan de siete días que transmitió a Estados Unidos a través de Catar, que oficia de mediador.
Araqchi declaró entonces que, según ese plan, reabriría el paso por el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si se cumplían las “condiciones necesarias”, entre ellas un alto el fuego en todo Oriente Medio.
Irán también ha exigido el desbloqueo de sus activos congelados en el extranjero, el levantamiento de las sanciones contra su sector petrolero y el fin del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.
El sitio estadounidense de noticias Axios informó el miércoles que mediadores de Oriente Medio, encabezados por Catar, impulsan “un acuerdo diplomático” para reanudar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y evitar nuevos ataques después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
El informe, que cita fuentes estadounidenses, israelíes y de Oriente Medio, señala que los cataríes intentan “convencer a Irán de permitir que inspectores de la ONU visiten sus instalaciones nucleares bombardeadas a cambio de cierto alivio de las sanciones estadounidenses”.
Una delegación catarí visitó Teherán el domingo para mantener conversaciones sobre la evolución de las negociaciones, así como sobre la situación en el estrecho de Ormuz y el suministro energético, según Irán.
Desde el estallido de la guerra a finales de febrero, Irán asegura controlar el estrecho de Ormuz y ataca regularmente buques que intentan cruzar sin su autorización, mientras Estados Unidos ha impuesto un contrabloqueo naval a los puertos iraníes.
Los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis siguen estancados, especialmente desde el fracaso de un acuerdo alcanzado en junio que trazaba una vía hacia una solución permanente.
Vicepresidente de EE. UU.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, contactó al jefe de seguridad de Irán en un intento por reanudar las conversaciones de paz que podrían evitar nuevos ataques estadounidenses contra la república islámica, reportó el miércoles The Wall Street Journal.
Vance envió una carta a Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, reportó el diario, en una medida que, según una de las fuentes del Journal, fue ordenada por el presidente Donald Trump.
La carta, así como las subsecuentes charlas entre Estados Unidos y funcionarios iraníes, se enfocaron en un posible marco para las negociaciones más que en detalles específicos de paz, agregó el diario.
Cuando se le preguntó al respecto antes de su partida hacia un mitin de campaña en Ohio, Trump se desmarcó y negó ser el origen de esta iniciativa.
JD Vance “me preguntó qué pensaba yo de eso y le respondí: ‘Si quieres hacer eso, por mí está bien’”, declaró.
La guerra, que lanzaron en conjunto Israel y Estados Unidos a finales de febrero, ha perturbado gravemente los envíos de energía desde los países del Golfo, provocando repercusiones económicas a nivel mundial.
Irán empezó a bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, por donde solía transitar alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, después del inicio del conflicto, y ha atacado con regularidad a los buques que intentan cruzar sin su autorización.
Estados Unidos, por su parte, ha mantenido un bloqueo naval de los puertos iraníes, con el objetivo de asfixiar la economía del país.
El Journal también informó el miércoles que Washington había pedido a varios países árabes del Golfo que se prepararan para una posible “campaña militar corta e intensa” contra Irán después de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, el 3 de noviembre.
Pero citando a personas informadas sobre las conversaciones, el diario después señaló que Trump no había tomado una decisión final.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas iraníes han advertido que responderían de forma más amplia ante cualquier nuevo ataque, y Rezaei afirmó que podrían golpear infraestructuras vinculadas a Estados Unidos, incluidos centros de datos y otros objetivos de inteligencia artificial.
Riesgo de escalada militar
Irán advirtió el miércoles sobre el “impacto devastador” que tendría en los mercados mundiales una reanudación de las hostilidades en Oriente Medio, mientras en Israel continuaba el recuento de votos de unas elecciones que podrían definir el futuro de la guerra regional.
La República Islámica también afirmó que mantiene conversaciones con mediadores sobre el fin del conflicto y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, un día después de una nueva advertencia del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Tras las elecciones legislativas, que dieron una leve ventaja a su bloque, Netanyahu consideró que Israel tiene una “oportunidad histórica única” junto al presidente estadounidense Donald Trump de “eliminar definitivamente la amenaza existencial” que representa Teherán.
Netanyahu apuntó repetidamente contra Teherán durante los últimos días de campaña.
Israel ya atacó al país en dos ocasiones, en junio de 2025 y a finales de febrero de 2026 junto con Estados Unidos, lo que desencadenó un conflicto que se extendió por todo Oriente Medio.
Aunque desde comienzos de septiembre se observó una relativa calma sobre el terreno, varios indicios sugieren una reanudación de los ataques. Estados Unidos reforzó su despliegue militar en la región y emitió avisos a sus ciudadanos en la zona.
El miércoles, The Wall Street Journal informó que Washington pidió a varios países del Golfo que se preparen para una eventual “campaña militar breve e intensa” contra Irán después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos. El diario, que cita fuentes informadas sobre esos intercambios, precisó que Trump aún no tomó una decisión definitiva.
“Plan de siete días”
La guerra, que obstaculizó las exportaciones de las monarquías petroleras de la región, sacudió la economía mundial al disparar los precios del crudo y del gas hasta sus niveles más altos en años.
Impulsado por el repunte de las inquietudes, el Brent, referencia internacional del crudo, cerró al alza el miércoles por encima de los 115 dólares, frente a los 70 dólares previos a la guerra. El gas europeo, por su parte, superó los 100 euros por megavatio hora por primera vez en cuatro años.
“El impacto devastador sobre los mercados internacionales de cualquier acción militar instigada por Israel en la región del Golfo Pérsico sigue siendo una gran preocupación tanto para los proveedores como para los consumidores de gas”, escribió en X el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi.
Ante un nuevo ataque, Teherán advirtió que respondería con represalias de mayor envergadura dirigidas contra infraestructuras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio, en particular centros de datos y sistemas de inteligencia artificial.
Araqchi afirmó luego que Irán dialoga con los mediadores sobre su plan presentado en septiembre para reabrir el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba un 20 % del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
“Seguimos en contacto estrecho y permanente con intermediarios para examinar propuestas que permitan aplicar nuestro Plan de Siete Días”, declaró.
Irán condicionaba la reapertura del estrecho a un alto el fuego de siete días, al desbloqueo de sus activos retenidos en el extranjero, al levantamiento de las sanciones que afectan a su sector petrolero y al fin del bloqueo naval estadounidense contra sus puertos.
Estas condiciones figuraban en un memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos concluido en junio, después de un alto el fuego acordado en abril para poner fin a 40 días de intercambio de ataques.
Pero el frágil entendimiento se rompió a mediados de año y los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución permanecen estancados.
Mediación catarí
El sitio de información estadounidense Axios informó el miércoles que mediadores encabezados por Catar intentan reactivar las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para impedir una reanudación de la guerra después de las elecciones de medio mandato estadounidenses del 3 de noviembre.
Según Axios, que citó fuentes estadounidenses, israelíes y de otros países de la región, los cataríes intentan “convencer a Irán de que permita a los inspectores de la ONU visitar sus instalaciones nucleares bombardeadas a cambio de cierto alivio de las sanciones estadounidenses”.
Irán indicó que una delegación catarí visitó Teherán el domingo para mantener conversaciones.
Las amenazas de Netanyahu de lanzar una nueva campaña militar contra Irán también provocan inquietud en Israel.
A la espera de la formación de un nuevo gobierno, Netanyahu solo está facultado para “gestionar los asuntos corrientes”, recordó tras los comicios su rival Gadi Eisenkot.
Eisenkot instó a los responsables de seguridad y a los funcionarios del Estado a “mantenerse firmes frente a cualquier intento” de “utilizar la seguridad de Israel con fines políticos”.
Fuente: AFP.

