Los precios del petróleo subieron el miércoles, impulsados por las tensiones entre los hutíes de Yemen y Arabia Saudita, así como por el aumento en los informes de ataques en el estrecho de Ormuz. El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en diciembre, ganó un 0,35 % hasta 106,06 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en noviembre, subió un 1,01 % hasta 95,09 dólares.
“La reanudación del suministro de crudo en Medio Oriente fue positiva durante septiembre, con las exportaciones de crudo de países del Golfo aproximándose a los niveles anteriores a la guerra”, dijo la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que publicó el miércoles su informe mensual sobre el mercado petrolero.
Pero “la reciente intensificación de los ataques contra infraestructuras energéticas regionales y el tráfico de petroleros amenaza con afectar nuevos progresos”, explicó. Los hutíes proiraníes de Yemen se adjudicaron el miércoles la responsabilidad de nuevos ataques contra un sitio del gigante petrolero saudí Aramco y contra el aeropuerto de Riad.
“Los hutíes parecen en condiciones de hostigar a Arabia Saudita a voluntad, mientras que el reino parece indefenso frente a esos ataques”, dijo David Morrison, de Trade Nation.
Paralelamente, “han ocurrido nuevos ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz”, agregó.
Al menos 10 embarcaciones han sido atacadas en el paso marítimo, o en sus proximidades, desde el domingo.
Desde inicios de octubre, se han reportado 23 ataques, casi el doble del promedio mensual de incidentes registrados desde el comienzo de la guerra.
“Irán deliberadamente busca ejercer presión adicional sobre el mercado petrolero” para debilitar al presidente Donald Trump antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, en noviembre, dijo Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management.
Una recuperación lenta
El Fondo Monetario Internacional espera que las economías de Oriente Medio se recuperen, pero no a mediano plazo, afirmó el jueves el jefe regional de la organización, en medio de los combates entre Arabia Saudita y los hutíes de Yemen.
El FMI proyectó esta semana una contracción en las economías del Golfo tras meses de una guerra que comenzó en Irán y se propagó a Arabia Saudita y Yemen, al tiempo que afectó el tránsito marítimo de petróleo y gas.
“No volveremos a la trayectoria previa a la guerra en el mediano plazo, porque este choque tendrá un efecto significativo en varios sectores, perturbará cierto número de infraestructuras y requerirá gastos adicionales para aumentar la resiliencia”, declaró a periodistas el director regional del FMI, Jihad Azour.
Abordó el tema durante las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, donde autoridades y expertos discuten los problemas de la economía mundial, como los altos costos de la energía y las dudas sobre la sustentabilidad del auge de la inteligencia artificial.
El FMI divulgó el martes sus proyecciones económicas, según las cuales la región de Oriente Medio y Asia Central tendrán una contracción económica de 0,3 % en 2026.
Arabia Saudita, mayor exportador mundial de petróleo crudo, será uno de los más afectados, con una contracción de 3,3 %.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió el miércoles que los ataques contra Arabia Saudita afectarán a la gente “en todas partes”.
El conflicto entre la coalición dirigida por Arabia Saudita y los hutíes de Yemen, apoyados por Irán, escaló en los últimos días con ataques misileros contra aeropuertos e instalaciones energéticas sauditas. En uno de esos ataques al aeropuerto de Riad murieron 13 personas el fin de semana pasado.
Fuente: AFP.

