La justicia electoral de Brasil reunió el martes a enviados del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro para advertirlos por una guerra de recursos legales sobre el uso de redes sociales en la campaña para el balotaje. Ambas fuerzas se acusan de esparcir informaciones falsas en internet y presentaron una cantidad récord de pedidos de censura, con ‘big techs’ como Meta y Google en el centro de las denuncias.
El senador Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), parte como favorito para la segunda vuelta del 25 de octubre tras su ajustada victoria sobre el izquierdista Lula en el primer turno. El Tribunal Superior Electoral (TSE) alertó a representantes de las campañas que la “judicialización electoral” provoca un “riesgo de restricción al debate”, según una nota enviada a la AFP.
El TSE registró 162 recursos judiciales tras la primera vuelta del 4 de octubre, más del triple que en el mismo período de las elecciones de 2022. Una de las controversias es el canal de WhatsApp “Ejército de Lula”, con más de 4 millones de seguidores y creado por un diputado oficialista para amplificar mensajes políticos.
Su funcionamiento provocó esta semana decisiones contradictorias del TSE, tras una denuncia de la campaña de Bolsonaro por supuesta desinformación en el canal de WhatsApp, propiedad de Meta.
Según el bolsonarismo, se habría difundido entre otras cosas que su candidato cortaría beneficios sociales. La campaña de Lula niega las acusaciones.
“Voy a crear el Ejército, la Marina y la Aeronáutica de Lula en WhatsApp, es la forma más barata de hacer campaña”, dijo el lunes Lula ante la polémica.
El martes el TSE autorizó al canal.
El Partido de los Trabajadores de Lula denunció a su vez una “interferencia” de la gigante tecnológica Meta, con restricciones a sus contenidos en Instagram.
El TSE pidió explicaciones a la empresa, que tachó las acusaciones de “falsas” y alegó “problemas técnicos” a nivel mundial.
La campaña de Lula también denunció que Gemini, la herramienta de IA de Google, atribuyó declaraciones inexistentes.
Tras perder la primera vuelta, Lula convocó a jóvenes políticos con millones de seguidores e incluso se proclamó “rey de la selfi”, tras debutar en ese formato en videos proselitistas.
Hasta ahora Lula, de 80 años, ni usaba celular.
Del otro lado, la derecha se jacta de la eficacia de su mensaje en redes, con varios candidatos influencers electos.
Bolsonaro está “muy contento”
El expresidente Jair Bolsonaro está “muy contento” con los resultados de la primera vuelta de las presidenciales de Brasil que dieron ventaja a Flávio Bolsonaro frente a Lula, afirmó su hijo el martes tras visitarlo en prisión domiciliaria.
El senador recibió el lunes el visto bueno del tribunal supremo para visitar en persona al exmandatario (2019-2022) de extrema derecha, condenado por golpismo, tras más de tres meses de prohibición.
El juez puso la condición de que el encuentro no tuviera fines políticos ni electorales en vísperas del balotaje del 25 de octubre, en el que Flávio Bolsonaro enfrentará al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
El expresidente “está de buen humor, está satisfecho con el trabajo que se viene realizando y tiene la esperanza de que Brasil va a cambiar”, dijo su hijo a la prensa.
“Está muy contento con el resultado de estas elecciones”, añadió.
El candidato pasó menos de una hora en la residencia de su padre en Brasilia, donde paga la condena de 27 años, constataron periodistas de la AFP.
El legislador, de 45 años, irá al balotaje con Lula, de 80, tras obtener el 47 % de los votos de la primera vuelta frente al 45 % del izquierdista, que busca un cuarto mandato.
Él estaba “muy feliz de haber sido escuchado por la mayoría del pueblo brasileño”, agregó Flávio.
Jair Bolsonaro, de 71 años, es una figura central de la derecha brasileña y su imagen siempre está presente en las manifestaciones de su hijo, que promete anular su condena si es elegido presidente.
El candidato tenía prohibido visitarlo desde julio por divulgar una carta de apoyo de su padre a su campaña durante una transmisión en YouTube.
Ese acto fue considerado por el juez Alexandre de Moraes como una violación a las restricciones impuestas al expresidente para expresarse en redes sociales, incluso a través de terceros.
Flávio Bolsonaro invitó a sus votantes a salir a las calles para “defender” Brasil.
Después del primer turno, la izquierda ha realizado marchas multitudinarias en diferentes ciudades para tratar de revertir la desventaja de Lula.
Jair Bolsonaro paga cárcel en su residencia por motivos de salud derivados de una puñalada que sufrió en 2018, durante la campaña en la que fue elegido como presidente.
Fue condenado por planear un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones con Lula en 2022.
Los brasileños eligieron este mes un Congreso de mayoría conservadora que podría aprobar la ley de amnistía que Flávio Bolsonaro prometió impulsar para su padre, así como a cientos de bolsonaristas condenados por el asalto a las sedes de los poderes públicos en Brasilia en enero de 2023.
Fuente: AFP.

