Estados Unidos exhortó a sus socios a romper vínculos con Nicaragua, tras la decisión del Congreso de ese país de prohibir la participación de opositores en las elecciones, según una declaración el miércoles del secretario de Estado Marco Rubio. En ese comunicado, Washington llama a sus aliados internacionales a “poner fin de inmediato a las operaciones habituales con esta brutal dictadura” del presidente Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo.

“Las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían gozar de los mismos beneficios económicos o políticos que los gobiernos comprometidos con la defensa de la paz y la seguridad hemisféricas” advirtió Rubio. La votación en la Asamblea Nacional nicaragüense “erosionó aún más la ficción de la democracia en Nicaragua”, denunció el jefe de la diplomacia estadounidense.

Sin referirse a la condena de Rubio, Ortega manifestó la noche del miércoles que Estados Unidos es el “enemigo que tienen” países como Nicaragua. “Simplemente porque es un poder militar mundial, se siente con el derecho de agredir (...) en cualquier parte del mundo”, dijo el mandatario durante el aniversario del ejército nicaragüense, a quien agradeció por el apoyo a la enmienda.

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“A los que nos amenazan constantemente, aquí está un pueblo y un ejército que ni se vende ni se rinde jamás”, añadió.

La Asamblea, controlada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), prohibió el martes que en los comicios participen “traidores a la patria”, personas vinculadas con intentos de golpe de Estado o que pidan “intervención militar” o “bloqueos económicos”.

La pareja lanza sistemáticamente esas acusaciones contra todos sus adversarios.

La reforma deberá ser ratificada en una segunda legislatura, en enero de 2027, y en la práctica daría paso a un sistema de partido único, el FSLN.

Ortega, exguerrillero izquierdista de 80 años y su esposa, cinco años menor, gobiernan con poder absoluto y un fuerte control social, tras las protestas de 2018 cuya represión dejó unos 300 muertos según la ONU, y cientos de miles de exiliados.

Washington ha aumentado en los últimos meses la presión económica y diplomática sobre Managua, con sanciones contra las principales figuras del régimen y movilizando también a sus aliados en América Latina, mediante comunicados conjuntos.

“La Administración Trump sigue comprometida a identificar e implementar acciones para abordar las violaciones de derechos humanos del régimen de Murillo-Ortega, incluso en foros como la Organización de los Estados Americanos” añadió el texto.

Washington y sus aliados regionales lograron que la OEA aprobara el 19 de agosto la convocatoria de una reunión “urgente” de cancilleres de la región, una medida inusual. La OEA celebrará un Consejo Permanente este jueves para abordar la fecha y el lugar de ese encuentro.

Fuente: AFP.

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