El exjefe militar de los serbios de Bosnia y criminal de guerra Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por la justicia internacional y apodado el “carnicero de Bosnia” por su papel en la masacre de Srebrenica, murió este jueves en La Haya.

Mladic, de 84 años, que estaba gravemente enfermo desde hace meses, murió en un hospital penitenciario de La Haya, en los Países Bajos, informó la cadena estatal serbia RTS.

Su deceso fue confirmado por el Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales de la ONU en La Haya, que añadió que la jueza uruguaya Graciela Gatti Santana ordenó “una investigación exhaustiva sobre las circunstancias” de su muerte.

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Mladic falleció días después de que la justicia de la ONU rechazara la demanda de su familia y del gobierno serbio para que fuera trasladado a un hospital militar de Belgrado.

Este exgeneral dirigió a las fuerzas serbias de Bosnia durante la guerra de 1992-1995 y se veía como un héroe pero acabó siendo descrito como “la quintaesencia del mal” por crímenes como el asedio de Sarajevo y la masacre de Srebrenica.

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Ratko Mladic sonríe desde el banquillo de los acusados ​​antes de la audiencia del veredicto final de apelación contra su condena por genocidio. Foto: AFP

Fue detenido en 2011 en Lazarevo, Serbia, tras 16 años prófugo y fue extraditado a La Haya, donde fue juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY).

Fue condenado en 2017 a cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad durante la guerra de Bosnia, que dejó cerca de 100.000 muertos. El veredicto fue confirmado en apelación en 2021.

Durante la guerra de los Balcanes fue el rostro castrense del trío compuesto junto al entonces presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, y el líder político de los serbios de Bosnia Radovan Karadzic.

Entre sus crímenes destaca la masacre de Srebrenica, donde las fuerzas serbobosnias bajo el mando de Mladic ejecutaron en julio de 1995 a unos 8.000 hombres y adolescentes bosnios musulmanes que habían buscado refugio en lo que se suponía era un enclave protegido por la ONU.

Las imágenes de la época lo mostraban repartiendo dulces a niños antes de que ellos y las mujeres de Srebrenica fueran llevados en autobús, mientras los hombres eran conducidos a un bosque y ejecutados.

Sus cuerpos fueron arrojados a fosas comunes, muchas de las cuales fueron desenterradas y enterradas de nuevo para tratar de ocultar las pruebas.

Los pocos que escaparon contaron historias desgarradoras de asesinatos, torturas y violaciones a cargo de las fuerzas serbobosnias.

Símbolo del genocidio

En las calles de Sarajevo, la capital de Bosnia, Hava Suljic dijo a la AFP que recibió con beneplácito la noticia.

“Me alegra mucho saber que hay un criminal de guerra menos en este mundo”, dijo Suljic, una musulmana bosnia de Srebrenica.

Sehida Abdurahmanovic, representante del grupo “Madres de Srebrenica”, dijo que el nombre de Mladic “simbolizará para siempre el genocidio”.

“Eso nunca se borrará de su nombre”, dijo Abdurahmanovic, quien cree que su hermano, todavía desaparecido, se encuentra entre las víctimas de Srebrenica.

Sin embargo, en la entidad serbia de Bosnia, las reacciones fueron diametralmente opuestas.

El exlíder serbobosnio Milorad Dodik declaró que la muerte de Mladic es un “duro golpe” y que la República Srpska “no olvidará su papel”, informó la cadena pública.

Para Dragan Beric, un jubilado de Banja Luka, la capital de República Srpska, entrevistado por la AFP, Mladic fue “el hombre más grande” y “el general más grande del pueblo serbio”.

La quintaesencia del mal

En noviembre de 1995, el TPIY acusó a Mladic, quien fue destituido de su cargo pero logró evadir su captura durante otros 16 años.

Al principio llevó una vida de lujo, mimado por el ejército en Serbia, donde algunos aún hoy lo ven como un héroe.

Pero la presión sobre Mladic aumentó después de que Milosevic fuese derrocado en el año 2000 y entró en la clandestinidad. Los arrestos debilitaron sus redes y, para Serbia, que aspiraba a entrar en la Unión Europea, el general se convirtió en un problema.

El ex Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Husein, había descrito al exgeneral como “la quintaesencia del mal”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó este jueves su “solidaridad con las víctimas, los sobrevivientes, y las familias que sufrieron los crímenes por los que Mladic fue declarado culpable”.

Fuente: AFP

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