El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció el domingo que el país atravesaba “numerosas dificultades”, justo cuando Estados Unidos busca aumentar la presión sobre Teherán con una nueva andanada de sanciones económicas. Casi seis meses después del inicio de la guerra entre ambos, Estados Unidos anunció esta semana una campaña de sanciones y aislamiento de Irán que llevará, según Washington, a “hacer colapsar al régimen”.
En un discurso este domingo difundido por la televisión estatal, Pezeshkian respondió al proyecto estadounidense. “Estamos inmersos en una guerra total en los planos económico, militar y de seguridad. Él [el presidente estadounidense Donald Trump] afirma sin rodeos que impone a Irán las sanciones más contundentes o más temibles”, declaró.
“Soy consciente de que nuestra sociedad atraviesa actualmente numerosas dificultades. Hacemos todo lo posible para evitar que la situación se agrave”, agregó. “Nos esforzamos de todo corazón por superar la inflación, los problemas de subsistencia, el desempleo y garantizar el futuro del pueblo, para que pueda vivir con dignidad y orgullo”, insistió Pezeshkian.
En los últimos años, el gobierno iraní se ha enfrentado a varias oleadas de manifestaciones, desencadenadas a menudo por el deterioro de la situación económica, la inflación y la caída del poder adquisitivo.
A finales de diciembre, unas manifestaciones contra el aumento del coste de vida evolucionaron rápidamente en un vasto movimiento de contestación contra el poder. Las autoridades reportaron más de 3.000 muertos en esas protestas y los atribuyeron a “actos terroristas” orquestados por Estados Unidos e Israel. Oenegés con sede en el extranjero denuncian una represión de los manifestantes que habría dejado miles de muertos.
Amenaza a otros países
Irán advirtió el sábado que considerará “enemigo” a cualquier país que participe en la aplicación de sanciones económicas contra la república islámica, según un alto funcionario iraní citado por la televisión estatal. Estas declaraciones ocurren después de que Washington anunció un reforzamiento de las sanciones económicas destinadas a aumentar la presión sobre Teherán.
“Advertimos a todos los países (...) no se unan a la guerra económica que libra Estados Unidos. Cualquier país que participe en la imposición de restricciones económicas contra nosotros será considerado un enemigo”, declaró Mohsen Rezai, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Si esos países “se negaran a distanciarse” de Estados Unidos, “Irán atacará sus intereses”, añadió.
“Aún no hemos atacado ningún interés económico estadounidense. Hasta ahora, solo hemos atacado bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en Irán y otros lugares, y las atacaremos”, continuó Rezai.
Si Donald Trump “toma medidas” contra Irán, “nuestra confrontación será como un terremoto”, amenazó.
La cancillería iraní acusó el jueves a Estados Unidos de “terrorismo económico” después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmara que Washington lograría “provocar el derrumbe” del gobierno iraní con sus nuevas sanciones.
Bessent tiene previsto ofrecer una rueda de prensa el lunes sobre cómo Estados Unidos pretende aumentar aún más la presión, casi seis meses después del inicio de la guerra, desencadenada por un ataque combinado de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Washington ha instado a otros gobiernos, incluido Pekín, a participar en los esfuerzos para aislar la economía iraní.
China, un socio económico estratégico para Irán, ha criticado esta iniciativa, argumentando que “las sanciones y la presión” estadounidenses no resolverán el conflicto en Oriente Medio.
Entre los principales socios comerciales de Irán se encuentra también Emiratos Árabes Unidos, que anunció el martes la suspensión de todas las transacciones comerciales y financieras bilaterales hasta nuevo aviso.
Chile cerrará embajada
El gobierno de Chile anunció el sábado que cerrará la embajada en Irán a fines de agosto, por razones económicas y de seguridad, pero sin romper relaciones con la república islámica. El país de Medio Oriente está en guerra desde el 28 de febrero, cuando ataques estadounidenses-israelíes desencadenaron un conflicto regional. En respuesta, Irán atacó a Israel y bases en países aliados de Estados Unidos.
En un comunicado, la cancillería chilena anunció el cierre de la embajada en Teherán por un “reordenamiento operativo” para orientar mejor “los recursos disponibles” y por “factores de seguridad en Medio Oriente”.
El gobierno del ultraderechista José Antonio Kast aclaró que el cierre no implica el cese de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que datan de 1942.
Luego de su ascenso a la presidencia, en marzo, Kast ha buscado estrechar vínculos con Estados Unidos, que igualmente le ha aplicado aranceles de hasta un 12 %.
El mandatario chileno emitió un comunicado en el que afirmó que su país “siempre debe ser aliado de las naciones que promueven la libertad y la democracia” y condenó “los ataques indiscriminados del régimen iraní a distintos países de la región”.
Fuente: AFP.

