La inflación en Brasil cedió en julio para situarse en 4,44 % interanual, dentro de la meta del gobierno, a dos meses de las elecciones, según cifras oficiales publicadas este martes. El izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva buscará su reelección en octubre. El costo de vida aparece entre las principales preocupaciones de los electores brasileños.
La inflación mensual en julio fue de 0,07 % frente al 0,16 % del mes anterior, un cambio que se explica sobre todo por una tendencia a la baja de los precios de los alimentos, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Así, el índice para los últimos 12 meses quedó dentro de los límites establecidos por las autoridades, entre 1,5 % y 4,5 %.
La inflación interanual había superado ese techo en mayo y junio.
El costo de los combustibles también disminuyó en julio, mientras el gobierno de Lula sigue atento a las turbulencias por la guerra en Oriente Medio y las trabas al suministro de petróleo por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Ante el panorama global, las autoridades brasileñas han subvencionado el precio de la gasolina.
El Banco Central de Brasil también mantiene una de las tasas de interés de referencia más altas del mundo para contener la inflación.
La autoridad monetaria redujo el 6 de agosto la tasa Selic de 14,25 % a 14 %, siguiendo un ciclo de recortes iniciado en marzo.
Pero se mantiene prudente ante los impactos de la guerra, cuyo efecto sobre los precios del combustible genera una expectativa global inflacionaria. Lula enfrentará en las presidenciales al candidato derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.
Fuente: AFP.

