Al menos seis integrantes de grupos ilegales murieron el domingo en los primeros combates militares del nuevo gobierno de Colombia, anunció el presidente Abelardo de la Espriella. El ultraderechista asumió el poder el viernes con la promesa de combatir con mano de hierro a los grupos criminales que lucran del narcotráfico en medio de la peor crisis de violencia en el país en la última década.
Las ofensivas se dieron en dos puntos de Colombia. En una zona rural amazónica del departamento del Meta, el ejército mató a cuatro rebeldes de una estructura disidente de las FARC liderada por Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia que se apartó del histórico acuerdo de paz de 2016.
“Se logró la muerte en desarrollo de operaciones militares de alias Ruso o Alemán”, principal cabecilla en esa zona, dijo De la Espriella rodeado de militares y policías en una declaración en video la noche del domingo. Las Fuerzas Militares también abatieron en una zona remota del departamento de Antioquia (noroeste) a dos integrantes del Clan del Golfo, el principal cartel narcotraficante del país, anunció el presidente.
Estas primeras maniobras militares son “un mensaje claro y contundente para todos los bandidos”, afirmó el mandatario. “No hay lugar en el que se puedan esconder”, advirtió. A las operaciones se sumaron el fin de semana varias asonadas guerrilleras en distintos puntos del país.
En una región cocalera del departamento del Cauca (suroeste), se registraron enfrentamientos entre el ejército y rebeldes de Mordisco, sin que se informaran víctimas. Civiles quedaron en medio de los combates y grabaron videos en los que se escuchan intensas ráfagas de disparos.
Las filas de Mordisco también atacaron con armas de fuego y drones cargados de explosivos el edificio de la alcaldía de Rioblanco, un municipio rural plagado de minería ilegal de oro en el departamento del Tolima (oeste), aseguró el ejército, que respondió con disparos. No hubo víctimas ni heridos.
Entre el viernes y el sábado, en 11 departamentos del país se registraron hostigamientos armados de grupos irregulares, dijo la Defensoría del Pueblo en un comunicado. De la Espriella, que reemplazó en el poder al izquierdista Gustavo Petro, ha prometido interrumpir las negociaciones de paz de su antecesor con los grupos armados e intensificar los bombardeos y operaciones militares con apoyo de Israel y Estados Unidos
Jefe indígena en Venezuela
La comunidad indígena Jivi Ekunay denunció ataques con explosivos y el secuestro de su jefe por parte de las disidencias de las FARC en Los Pijiguaos, una población minera del estado Bolívar, al sur de Venezuela, informó este domingo la oenegé Provea.
Venezuela, que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, dispone también de oro, diamantes, bauxita, coltán y tierras raras, en especial en un territorio bautizado como el Arco Minero, controlado en gran parte por bandas armadas.
En lugares cercanos a la frontera con Colombia, como Los Pijiguaos, las guerrillas colombianas del ELN o disidencias de las FARC controlan sectores de zonas mineras, con el acuerdo de las fuerzas de seguridad, según han documentado oenegés y numerosos testigos.
Una publicación en X de la oenegé defensora de derechos humanos Provea, señaló que los pobladores del territorio ancestral Mapoyo, en Los Pijiguaos, denunciaron que miembros de las disidencias de las FARC capturaron en su casa al jefe de la comunidad, Julio Rodríguez, el 2 de agosto.
Asimismo, afirmaron que “drones sobrevolaron la zona y lanzaron artefactos explosivos” cuando un grupo de líderes indígenas salió a buscar a Rodríguez, días después.
La publicación también acusó constantes amenazas en su territorio e instó al Estado venezolano a “expulsar a los grupos armados” y “detener las actividades mineras ilegales” en la zona.
Provea resaltó que el lugar es habitado por cuatro comunidades indígenas y que su tradición oral fue declarada por la Unesco patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en 2014. Los grupos irregulares controlan yacimientos de coltán, estaño, oro y tierras raras, según la oenegé. Hace cinco días informaron al gobierno interino de Delcy Rodríguez sobre la situación, pero señalaron que no han recibido respuesta. “¡No esperen que nos maten, actúen ya!”, reza el texto.
Rodríguez asumió el poder en enero tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense. En abril aprobó, bajo presión de Washington, una nueva ley minera favorable a la inversión privada, especialmente extranjera. Sin embargo, expertos advierten que la presencia de grupos armados dificultará los negocios mineros.
Fuente: AFP.

