- AFP
La mayoría de los cerca de 60.000 migrantes que llegaron desde Marruecos a Ceuta en los últimos días ya había abandonado el enclave español del norte de África ayer, según las autoridades.
Sin embargo, las imágenes de migrantes llegando masivamente a la ciudad autónoma española desataron una crisis diplomática en el seno de la Unión Europea y levantaron interrogantes sobre por qué Marruecos permitió que tantas personas se dirigieran hacia el enclave español.
La cifra de migrantes representa alrededor del 70 % de los cerca de 84.000 habitantes del pequeño territorio de 18,5 km².
Es además muy superior a las de mayo de 2021, cuando en muy pocos días llegaron unas 12.000 personas a Ceuta. Al menos 67 migrantes murieron al intentar entrar en territorio español de Ceuta, según el Gobierno.
En una comparecencia el viernes, el presidente español, Pedro Sánchez, habló de “violación y ataque a la integridad territorial”.
POSIBLES RAZONES
Esta repentina ola migratoria tendría varias explicaciones. Una sería la sentencia del Tribunal Supremo español del pasado 8 de julio, que dictaminó que las llamadas “devoluciones en caliente” (devolver de forma inmediata a un migrante que cruza irregularmente la frontera sin abrirle un procedimiento administrativo de expulsión) no se aplican en el caso de las llegadas por mar.
Otros sostienen que la llegada masiva podría haber sido alentada por la regularización de migrantes anunciada recientemente por el gobierno de Sánchez o por la perspectiva de un próximo cambio de ejecutivo menos favorable a la acogida de migrantes, hipótesis difíciles de confirmar, según los analistas.
Los analistas también apuntan que las crisis migratorias recurrentes y el supuesto laxismo de las fuerzas de seguridad marroquíes para “abrir las puertas” serían un arma de presión diplomática.
Marruecos reivindica su soberanía sobre Ceuta y Melilla desde su independencia en 1956, pero España ha rechazado de plano cualquier negociación sobre las dos ciudades. Según el periodista Ignacio Cembrero, “las autoridades marroquíes han visto una oportunidad de forzar a España a negociar el futuro de esas ciudades”.

