La ola de calor que alcanzó temperaturas récord en mayo y junio en Inglaterra estuvo asociada a casi 3.000 muertes en el país, informó este jueves la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA). El informe del organismo estima que se produjeron 2.877 muertes asociadas a las altas temperaturas en esos dos meses de este año, casi el doble de la cifra registrada durante las olas que afectaron a Inglaterra entre junio y agosto de 2025 (1.504 fallecimientos).

“Aunque estas cifras siguen siendo provisionales, ya se están acercando al récord anual informado por la UKHSA en 2022”, señala el informe del organismo gubernamental, en referencia a las 2.985 muertes registradas hace cuatro años. El número de muertes para el conjunto del año 2026 podría ser “sustancialmente más elevado”, debido a otros periodos de temperaturas altas registrados en julio y que todavía no se han tenido en cuenta, advierte la UKHSA.

“Las 2.877 muertes estimadas asociadas al calor registradas durante los episodios de calor de mayo y junio representan un impacto considerable en la salud pública ocurrido al inicio de la temporada de verano”, señala el organismo gubernamental. Igual que otras regiones de Europa, Inglaterra sufrió una ola de calor a finales de mayo y otra en junio, que se tradujeron en nuevos récords de temperatura, con, por ejemplo, un pico de 38 °C registrado el 26 de junio en el este del país.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

El mes de junio fue el más caluroso desde el inicio de los registros meteorológicos en 1884, y esta ola de calor excepcional provocó el cierre de escuelas, así como alteraciones en los transportes.

“Desde hace muchos años, estamos acostumbrados a los periodos de mayor presión invernal en el NHS (el sistema sanitario público). Pero ahora constatamos que el calor del verano tiene un impacto cada vez más grave en miles de personas”, reaccionó en un comunicado la ministra de Salud, Yvette Cooper.

Por otra parte, Inglaterra sufre una ausencia excepcional de precipitaciones, y la Agencia de Medioambiente británica declaró el miércoles el estado de sequía en algo más de la mitad del territorio.

“Estas cifras ponen de manifiesto el grave riesgo que el calor extremo puede suponer para la salud de la población”, declaró Ross Thompson, científico principal de salud pública ambiental de la UKHSA.

Fuente: AFP.

Déjanos tus comentarios en Voiz