Tres semanas después del doble terremoto que ha dejado más de 5.000 muertos en Venezuela, el Fondo Monetario Internacional (FMI) liberó el viernes fondos para la reconstrucción de las zonas devastadas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que “Venezuela accedió inicialmente a USD 346 millones de sus recursos propios en el Fondo Monetario Internacional”, dijo en un comunicado publicado en Telegram.
Los recursos permitirán “apoyar a las familias afectadas en vivienda, infraestructura, servicios públicos esenciales, entre otros requerimientos”, agregó Rodríguez. El anunció ocurre luego de que el FMI reanudara en abril sus relaciones con Venezuela, congeladas desde 2019, tras la captura de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense en enero.
Mientras tanto, la angustia de los familiares crece por intentar ubicar a sus seres queridos aún bajo los escombros de edificios colapsados con los sismos de magnitud 7,2 y y 7,5 ocurridos el 24 de junio. Según el último balance oficial, la cifra de fallecidos subió a 5.069.
“Nadie va a fosa común”
Entrada la noche del viernes, parientes y voluntarios seguían la búsqueda de cadáveres. Nubes de moscas se propagan entre las ruinas de edificios desplomados en La Guaira, un popular balneario a 40 kilómetros de Caracas que registra los mayores daños.
“Hay muchísima gente allá abajo, nadie quiere tocar muertos”, dijo a la AFP Hildegar Mujica, un economista de 60 años que busca a su exesposa sepultada entre placas de concreto apiladas de una torre de doce pisos que la tierra prácticamente se tragó durante los terremotos.
Mujica busca a Leida Mata, una jubilada de 62 años que vivía en Residencias Caribe, un complejo de cuatro edificios en Caraballeda, una zona conocida del litoral de La Guaira.
El malestar de los familiares aumenta frente a las dificultades que supone recuperar cadáveres sin ayuda de maquinaria. Algunos han optado por alquilar vehículos retroexcavadores para levantar paredes que les impiden llegar hasta sus difuntos.
“En ningún momento se ha visto por parte de los organismos del Estado interés de los cuerpos que están dentro de toda esa estructura de piedra. De hecho, hay cuerpos visibles y si no hay familiares que puedan reconocerlos no los toman en cuenta”, agregó Mujica.
Rodríguez aseguró que “nadie va a fosa común”, al referirse a las acciones de su gobierno para ubicar e identificar a las víctimas.
Pagar por sacar muertos
En La Guaira se ubican la mayoría de los 190 edificios que colapsaron por completo debido a la furia de los terremotos. Otros 856 sufrieron daños que los hacen prácticamente inhabitables.
Conforme transcurren los días algunos familiares han optado por pagarle a particulares para que les ayuden en la recuperación de sus parientes muertos.
Uno de ellos le contó a la AFP bajo anonimato que pagará 300 dólares para que le ubiquen a su familiar. “Al no tener un Estado que te represente quedamos a la deriva, a la buena de Dios”, dijo.
“Yo no puedo romper esa pared, para muchos familiares pagarles a estos ‘topos’ es el último recurso”, afirmó frustrado.
Johan Torumo, un voluntario de 45 años nacido en La Guaira, se opone a que se cobre por recuperar cadáveres.
“Tengo una testigo que le quitaron 1.300 dólares”, comentó el rescatista, que critica la falta de ayuda brindada por el gobierno para la recuperación de los cuerpos atrapados. “No hemos visto ni un esmeril, nada”, indicó. El doble sismo dejó a miles de personas sin hogar. Más de 21.000 viven en campamentos en complejas condiciones de hacinamiento condiciones y carencias.
Fuente: AFP.

