Estados Unidos lanzó a primera hora del martes una andanada de ataques contra Irán, en una nueva escalada tras la reciente reanudación de las hostilidades, aunque el presidente Donald Trump afirmó que un acuerdo con Teherán sigue siendo “posible”. El mando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom) anunció en un comunicado el inicio de “una tercera noche consecutiva de ataques contra Irán”, poco después de la medianoche hora de Teherán.

“Vamos a golpearlos fuerte esta noche, y vamos a golpearlos fuerte mañana”, había declarado antes Trump en una entrevista radial. Cuatro nuevas explosiones se oyeron cerca de Bandar Abás, ciudad portuaria del sur de Irán situada en el estrecho de Ormuz, informó la agencia de noticias Irna. Emiratos Árabes Unidos, aliado de Washington en el Golfo, también informó este martes que Irán atacó dos de sus petroleros en esa vía marítima, lo que causó la muerte de un tripulante y dejó heridos a ocho.

Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, reivindicaron una operación en Bairéin, incluyendo un ataque contra un edificio residencial de las fuerzas estadounidenses en la base de Juffair.

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En medio de este fuego cruzado, Trump consideró el lunes por la noche ante la prensa en la Casa Blanca, sin embargo, que un acuerdo con Irán aún era “posible”.

Antes de eso, había anunciado en su plataforma Truth Social que Estados Unidos tomaría el control de Ormuz, una vía clave para el tránsito mundial de hidrocarburos, y que se restablecerá el bloqueo de los puertos iraníes.

Esa medida de presión entrará en vigor el martes a las 20H00 GMT, según el ejército estadounidense.

Al igual que Teherán, el presidente estadounidense dijo que quería cobrar “una remuneración equivalente al 20 % del valor de los cargamentos” en Ormuz, a pesar de que esa vía está sujeta al derecho internacional que se supone debe garantizar la libertad de navegación.

“Justos”

El canciller iraní, Abás Araqchi, ironizó sobre la amenaza de peaje de Trump. “Irán siempre ha sido el guardián del estrecho y lo seguirá siendo para siempre”, aseguró en la red social X.

“El presidente de Estados Unidos tiene toda la razón. Quien garantice el paso seguro debe recibir una compensación”, dijo, y agregó: “El 20 % es, por supuesto, demasiado. Seremos justos”.

Ante estos intercambios, los precios del crudo se dispararon el lunes: el barril de Brent del mar del Norte, referencia internacional, subió un 9,59 % y se cotizó en 83,30 dólares.

Tras casi 40 días de bombardeos en el conflicto desencadenado por los ataques israeloestadounidenses del 28 de febrero, un alto el fuego entró en vigor a principios de abril y fue ratificado el 17 de junio mediante un protocolo de acuerdo.

Pero desde las nuevas agresiones de los últimos días contra buques que intentaban atravesar Ormuz, los enfrentamientos se han reanudado con una intensidad sin precedentes, lo que llevó a Trump a afirmar que el alto el fuego “terminó”.

La semana pasada, el presidente estadounidense envió además una notificación oficial al Congreso indicando que el conflicto con Irán se había reanudado, confirmó la Casa Blanca a la AFP.

“En crisis”

El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, afirmó el lunes que el memorando de entendimiento de junio que sirvió de base para las negociaciones y levantó el bloqueo estadounidense estaba “en crisis”.

Baqai dijo que Irán ignoraría sus obligaciones en virtud del acuerdo si Estados Unidos hacía lo mismo, pero añadió que Teherán seguía manteniendo conversaciones con mediadores de Catar, Pakistán y Omán para evitar una mayor escalada.

Los medios estatales iraníes informaron de muertos en los últimos ataques estadounidenses, que, según dijeron, tuvieron como objetivo amplias zonas del sur y el oeste del país.

Al menos 25 personas murieron en Irán desde que se reanudaron las hostilidades el miércoles pasado, según un recuento de la AFP basado en anuncios oficiales iraníes.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó el lunes su “profunda preocupación” por la escalada regional.

Por otra parte, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron a Arabia Saudita el lunes, horas después de que acusaran al reino de bombardear el aeropuerto de la capital Saná, en el mayor recrudecimiento en años entre ambas partes. El gobierno yemení, respaldado por las autoridades saudíes, se atribuyó la responsabilidad del ataque contra la terminal aérea controlada por los hutíes, al afirmar que su objetivo era impedir que un avión iraní aterrizara.

Fuente: AFP.

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