La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) superó los 400 muertos y continúa extendiéndose con la detección de un caso a casi 600 km del foco del brote, según el último balance oficial publicado ayer jueves. En total, se han registrado 438 fallecimientos y 1.406 casos, según el informe de situación del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

La epidemia, cuyo foco se encuentra en la provincia de Ituri, fue declarada oficialmente el 15 de mayo, y la provoca la cepa Bundibugyo, para el cual no existe ni vacuna ni tratamiento por ahora. El foco de la crisis, cuya verdadera magnitud sigue siendo difícil de evaluar, se encuentra en la provincia de Ituri (91,2 % de los casos y 83,6 % de las muertes), fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.

El virus también está presente en las provincias vecinas de Kivu del Norte y Kivu del Sur. Esta última no ha registrado ningún nuevo caso confirmado desde el 26 de mayo.

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En Kisangani, ciudad de 1,5 millones de habitantes a casi 600 km del foco y capital de la provincia de Tshopo, una prueba realizada recientemente sobre el cadáver de una mujer de 24 años y embarazada de 6 meses resultó positiva, según el INSP.

“El cuerpo de la difunta fue transportado clandestinamente en moto hasta Kisangani” desde la zona de salud de Nia Nia, en Ituri, limítrofe con Tshopo y situada a unos 350 km, explicaron las autoridades sanitarias.

El cadáver de una víctima de Ébola es extremadamente contagioso y, en numerosos casos, la enfermedad se transmite durante los rituales funerarios.

Tras la confirmación de los casos en otras dos provincias, se han identificado varios contactos. Algunos de ellos han sido trasladados a Ituri.

El ébola, que se transmite por contacto con los fluidos corporales, ha matado a más de 15.000 personas en África en los últimos 50 años. La epidemia más mortífera en la RDC causó casi 2.300 muertes entre los 3.500 enfermos registrados, entre 2018 y 2020.

Posibles tratamientos

La República Democrática del Congo (RDC) comenzó ayer jueves el ensayo de dos posibles tratamientos contra la variante Bundibugyo del virus del ébola, responsable de un brote en ese país, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Hoy comenzó el ensayo clínico de dos tratamientos, con la inclusión del primer paciente”, declaró a la prensa el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El estudio, llamado PARTNERS, evaluará el anticuerpo monoclonal MBP134 y el antiviral remdesivir, tanto por separado como en combinación, precisó.

Este ensayo está coordinado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la República Democrática del Congo, con el apoyo de una coalición de socios entre los que se incluye la OMS.

“Los pacientes que participen se beneficiarán de cuidados de apoyo completos y de un seguimiento estrecho”, subrayó Tedros.

“También estamos trabajando para garantizarles el acceso a estos dos medicamentos si demuestran ser seguros y eficaces”, añadió.

La OMS también concedió ayer jueves una autorización de uso de emergencia al primer test de diagnóstico molecular del virus Bundibugyo, para el cual no existe ni vacuna ni tratamiento.

En total, las autoridades de RDC registraron 438 muertes y 1.406 casos, lo que representa una tasa de letalidad del 31,2 %, desde que este decimoséptimo brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo.

“El brote de ébola sigue expandiéndose, con una media de 38 nuevos casos confirmados por día en las dos últimas semanas”, señaló el director de la OMS.

Diez laboratorios pueden ahora detectar el virus y, según Tedros, el seguimiento de contactos mejoró, con cuatro de cada cinco contactos ya rastreados, aunque aún quedan muchos por identificar.

Las capacidades de atención también se reforzaron, con unas 650 camas disponibles en 22 centros sanitarios, aunque cerca del 96 % están actualmente ocupadas, y se están desplegando 300 camas adicionales, indicó.

Pero la respuesta sanitaria sigue enfrentando importantes desafíos, en particular la “desconfianza y la violencia”. Esta semana, un centro de tratamiento del ébola en la provincia de Ituri fue atacado, causando la muerte de dos personas, lo que, según explicó, pone en peligro a pacientes y trabajadores sanitarios y dificulta los esfuerzos para frenar la transmisión del virus.

Fuente: AFP.

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