El balance de dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela hace una semana subió a 2.295 muertos y más de 11.000 heridos, informó este miércoles el jefe parlamentario, Jorge Rodríguez. Rodríguez agregó que hay “12.841 personas damnificadas” por el doble sismo del 24 de junio. El anterior balance del martes daba cuenta de 1.943 fallecidos y 10.571 heridos.
Familiares de desaparecidos tras los devastadores terremotos en Venezuela buscan sin descanso a sus muertos entre montones de escombros para darles sepultura, al cumplirse este miércoles una semana de la catástrofe. “Tengo a mis cuatro hijos y a mi mamá”, dijo a la AFP entre lágrimas Gabriela Pérez, una empleada pública que protestaba junto a otros familiares por la demora en la ayuda en Caraballeda, una de las zonas más afectadas en el estado La Guaira, a 40 km de Caracas.
Pérez y decenas de personas caminaban entre cuatro montañas de ruinas de más de 20 metros de altura con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Son los restos de cuatro edificios que se desplomaron en esa manzana. “Desaparecido”, se leía en un cartel con dos fotografías de José Luis Cumare Díaz. “Aquí no salen ni vivos ni muertos”, dijo enardecido su padre, José Rafael. “Aquí no han sacado a nadie”, añadió.
La frustración invadió a un grupo de pobladores cuando una rescatista estadounidense dijo frente a una montaña de escombros en otra zona de La Guaira: “No hay señales de vida”. Creían que podrían encontrar a sus familiares con vida tras escuchar ruidos en algunas partes de ese derrumbe. Unos 20 rescatistas trabajaron por seis horas en el edificio del conjunto residencial Aguja Azul, en el sector de Catia La Mar.
Los especialistas abrieron tres huecos en las ruinas de la edificación de cinco pisos y examinaron los escombros con equipos de audio para detectar ruido a profundidad, cámaras con visión de 360 grados y tres perros de rescate. “Cuando llegamos, escuchamos a alguien tocando algo, nunca se escuchó una voz. Y cuando dijimos ‘toca algo, grita’, se escuchó algo como el golpe a una tubería. Pero después de varias horas no se escuchó nada más”, dijo una de las socorristas a los dos hombres que buscan a su madre.
“Si no tenemos una señal de que la persona siga con vida, no podemos continuar”, indicó la especialista, que pidió no ser identificada. La idea era ir abriendo huecos hacia abajo y escuchar algún sonido, “seguir bajando y escuchar, para asegurar que estábamos trabajando en el área correcta”. Inicialmente lograron detectar “un audio bien suave que no es perceptible sin los equipos. Ahora no hay sonido alguno”, concluyó muy entrada la madrugada.
Fuente: AFP.

