Brigadas de emergencia con perros rescatistas levantaban montañas de escombros el domingo en busca de sobrevivientes del doble terremoto ocurridos hace cuatro días en Venezuela, que derribó totalmente casi 200 edificios y dejó al menos 1.450 muertos y decenas de miles de desaparecidos. La esperanza de encontrar gente con vida bajo casi 800 edificios colapsados -189 de ellos totalmente- disminuye tras el doble sismo que el miércoles a las 18:06 local sacudió este país sumido en una profunda crisis política y económica.

Con una magnitud de 7,2 y 7,5 y separados por segundos de diferencia, fueron de los más fuertes y devastadores jamás registrados en América Latina. Pero en medio de la tragedia surgió una luz de esperanza: un hombre y su hijo adolescente fueron rescatados el domingo en La Guaira, la zona más afectada a 40 km de Caracas, constataron periodistas de la AFP.

Visiblemente cansados y aún en estado de shock, fueron extraídos de un amasijo de cemento por rescatistas franceses y estadounidenses. La ventana crítica de 72 horas para rescatar con vida a personas atrapadas se ha cerrado. Expertos creen que pasado ese plazo la tarea se transforma básicamente en la recuperación de cadáveres.

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La Guaira parece una zona de guerra. Hileras de edificios colapsaron como castillos de naipes y se transformaron en montañas de arena y escombros. Rescatistas de 24 países trabajan sin cesar mientras helicópteros y aeronaves estadounidenses Osprey V-22 sobrevuelan la zona. Pero la población no esconde su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno.

Una protesta de pobladores obligó ayer domingo a un grupo de militares a tomar picos y palas y participar en el levantamiento de escombros de un edificio derrumbado. “El país necesita de ustedes. Baja tu arma, baja los plomos”, le grita indignado un hombre a un militar en la zona de Tanaguarena, en La Guaira, constataron periodistas de AFP.

“Sabemos que están muertos”

“No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos”, dijo a la AFP Héctor Aguilera, de 60 años. Cuatro de sus familiares quedaron sepultados bajo un edificio colapsado. Recuperaron los cuerpos sin vida de dos personas.

“Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades”, añadió. “No tenemos esperanzas, lo que me quedan son los recuerdos”. El último balance oficial es de 1.450 muertos, 20 más que el sábado, y 3.150 heridos. El gobierno evita hablar de desaparecidos, una cifra que Naciones Unidas calcula en más de 50.000.

“Un permiso para salvar vidas”

La Guaira ya había sido devastada en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos. Tomas aéreas realizadas por la AFP muestran el nuevo nivel de destrucción. Edificios se desplomaron como milhojas y los que están aún en pie quedaron sin paredes, agrietados, inhabitables. El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, dijo que 189 edificios sufrieron un colapso total, y que el total de inmuebles afectados es de 774.

La ONU estima que los sismos podrían dejar casi siete millones de damnificados y daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6 % del PIB del país petrolero. El gobierno militarizó La Guaira e impuso el trámite de un salvoconducto para que rescatistas, médicos y voluntarios puedan acceder a la zona de desastre.

“Un permiso para salvar vidas, imagínate”, reclamó Carlos Itriago, rescatista de 27 años. También intenta controlar la cobertura de la prensa internacional. La prensa es trasladada en buses a zonas específicas de La Guaira, según el gobierno para evitar epidemias. El papa León XIV expresó su solidaridad con los venezolanos y su gratitud con rescatistas y voluntarios, durante un mensaje en español tras el rezo del Ángelus.

Las ofertas de asistencia abundan, pero la AFP presenció saqueos en La Guaira y se multiplican las denuncias de robos. Farmacias, supermercados y otros comercios fueron saqueados, contaron residentes, varios de los cuales se quejaron de la inacción del gobierno. El aeropuerto internacional que sirve a Caracas reabrió parcialmente el sábado y recibe desde entonces vuelos de carga con ayuda de Estados Unidos.

El ejército de Estados Unidos también desplegó varias aeronaves y helicópteros para ayudar con las labores de rescate y militares entregaron suministros en el puerto de La Guaira el domingo, indicó el Comando Sur. Unos 100 aviadores estadounidenses con experiencia en gestión aeroportuaria llegaron el domingo para ayudar a reabrir el aeropuerto, dijo el Comando Sur. Se prevé también la llegada de alrededor de 130 infantes de marina a La Guaira para reabrir el puerto, clave en los esfuerzos de ayuda.

La crisis económica en Venezuela ha afectado gravemente a los hospitales y los servicios públicos. Millones de venezolanos se han exiliado en los últimos años. La líder opositora María Corina Machado dijo ayer domingo a la cadena estadounidense Fox que estará de regreso en Venezuela “muy pronto”. “Llegó el momento, es mi deber estar junto a mi pueblo”, afirmó.

Fuente: AFP.

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