La derechista Keiko Fujimori prometió este domingo enfrentar la criminalidad con mano dura y el izquierdista Roberto Sánchez a la “mafia política”, en el último debate presidencial antes del balotaje en Perú en una semana. Fujimori y Sánchez, en empate técnico según un sondeo de este domingo, disputan el poder en medio de una severa inestabilidad política, con ocho presidentes en una década, y una creciente inseguridad, principal preocupación de los peruanos.
La hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) aseguró que desplegará militares en apoyo a la policía, destruirá a las bandas dedicadas a la extorsión, expulsará a migrantes que cometan delitos y ordenará que los presos trabajen por sus alimentos. “Desde el primer día actuaremos con mucha fuerza (...) Vamos a luchar contra la criminalidad. Seré yo quien asuma el liderazgo para combatir a los delincuentes”, aseguró Fujimori, una administradora de 51 años que busca la presidencia por cuarta vez consecutiva.
Sánchez, congresista, exministro y psicólogo de 57 años, dijo que la lucha contra la criminalidad pasa por recuperar la democracia y fortalecer el sistema de justicia, y propuso crear una policía de investigación para combatir la inseguridad y la corrupción. “Es el momento de luchar contra la inseguridad recuperando la democracia. Hoy la política cooptada por la mafia política, por la corrupción, está impidiendo defender la vida de los peruanos”, manifestó.
La inseguridad preocupa a casi un 70 % de los peruanos, de acuerdo con las encuestas. Las extorsiones aumentaron en un 20 % en 2025 respecto del año anterior, según datos de la policía.
Sánchez acusó a su rival, líder de su bancada parlamentaria, de formar parte de una “dictadura” en el Congreso que derroca presidentes. Fujimori le recriminó ser heredero político del expresidente izquierdista Pedro Castillo, destituido y preso tras un fallido autogolpe de Estado.
Fujimori, del partido Fuerza Popular, obtiene un 38 % de intención de voto, apenas tres puntos más que Sánchez, de Juntos por el Perú, según un sondeo de la consultora Ipsos publicado este domingo.
Ambos cuentan con poco respaldo popular. Fujimori ganó la primera vuelta presidencial con 17,1 %, mientras que Sánchez pasó a la segunda ronda con 12 %. El próximo presidente debe asumir el poder el 28 de julio en sustitución del mandatario interino, José María Balcázar.
Fujimori aventaja levemente
La candidata derechista Keiko Fujimori aventaja con estrecho margen al izquierdista Roberto Sánchez a una semana del balotaje presidencial en Perú, un empate técnico que presagia un reñido resultado, según una encuesta publicada el domingo.
La hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) obtiene un 38 % de las preferencias de voto, un punto menos que en el anterior sondeo de hace diez días, y Sánchez se mantiene con un 35 %, señala la encuesta de Ipsos difundida por el diario Perú 21.
“Hay un empate estadístico, la situación no está definida, hay una pequeña diferencia a favor de Keiko de tres puntos en la encuesta. Esto se puede definir en la semana”, dijo a la AFP Guillermo Loli, director de estudios de opinión de Ipsos, al referirse al margen de error de 2,8 puntos porcentuales.
En el balotaje del 7 de junio, un 12 % votaría en blanco o nulo y otro 15 % aún no definió su opción electoral, según la encuesta. En Perú el voto es obligatorio.
Fujimori, del partido Fuerza Popular, ganó la primera ronda con el 17 % de los votos, mientras que Sánchez, de Juntos por el Perú, pasó al balotaje con el 12 %, según el Jurado Nacional de Elecciones.
La elección del 11 de abril estuvo marcada por una fuerte fragmentación, con un récord de 35 candidatos presidenciales, fallos logísticos y denuncias de fraude.
La campaña para el balotaje se prevé tan polarizada como la de 2021, cuando Fujimori perdió ante el izquierdista Pedro Castillo, quien año y medio después de asumir la presidencia intentó disolver el Congreso, fue destituido y encarcelado.
Es la cuarta vez que Fujimori, una administradora de empresas de 51 años, compite por la presidencia; en tanto que, para Sánchez, congresista y exministro de 57 años, es su primera postulación.
Fujimori y Sánchez se disputan el poder en medio de una severa inestabilidad política, con ocho presidentes en Perú desde 2016.
La mayoría fueron destituidos por el Congreso o renunciaron para evitar una suerte similar ante acusaciones de rebelión o corrupción.
Perú está además azotado por una severa crisis de seguridad por el auge del crimen organizado. La encuesta fue realizada en varias ciudades del país el 29 y 30 de mayo entre 1.204 personas seleccionadas aleatoriamente a quienes se les preguntó por su voto en la segunda ronda.
Fuente: AFP.

