Militantes detonaron un carro bomba en un puesto de control en el noroeste de Pakistán y abrieron fuego contra la policía, matando al menos a 15 agentes e hiriendo a cinco personas más, dijeron las autoridades de policía el domingo.

“Anoche, en el área de Fateh Khel de Bannu, un atacante suicida embistió con un vehículo cargado de explosivos un puesto de control policial, tras lo cual varios militantes ingresaron al puesto”, dijo a la AFP Muhammad Sajjad Khan, funcionario de la policía de Bannu.

Añadió que otro agente más seguía desaparecido en el último ataque en la provincia fronteriza de Khyber Pakhtunkhwa durante una ola de violencia militante que ha tensado las relaciones entre Islamabad y Kabul.

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“Durante el asalto, los militantes utilizaron cuadricópteros junto con armamento pesado”, dijo a la AFP un alto funcionario administrativo de Bannu bajo condición de anonimato.

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Contexto

La violencia militante en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán se ha intensificado desde el regreso de los talibanes al poder en Kabul en agosto de 2021.

Islamabad acusa de manera reiterada a grupos insurgentes, en particular al Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), de utilizar territorio afgano como refugio para planificar y lanzar ataques contra las fuerzas de seguridad pakistaníes, una acusación que las autoridades talibanes niegan.

La porosa frontera montañosa entre ambos países ha dificultado históricamente los esfuerzos de control y seguridad.

El aumento de los atentados ha deteriorado las relaciones diplomáticas entre Islamabad y Kabul en los últimos meses.

Pakistán ha llevado a cabo operaciones militares y bombardeos en zonas fronterizas que, según afirma, son utilizadas por militantes, mientras que el gobierno afgano ha condenado esas acciones por considerarlas violaciones de su soberanía.

Analistas regionales advierten que la persistencia de la violencia amenaza con desestabilizar aún más la zona y complicar la cooperación bilateral en materia de seguridad y lucha contra el extremismo.

Fuente: AFP

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