Elon Musk chocó con los abogados durante el tercer día del juicio contra OpenAI el jueves en una corte de California, cuando le costó explicar por qué su propio imperio de IA con fines de lucro es diferente del que trata de derribar. “Pocas respuestas serán completas, especialmente cuando me interrumpen todo el tiempo”, dijo el multimillonario visiblemente irritado al abogado defensor de OpenAI en la mañana.
La jueza federal Yvonne González Rogers tuvo que intervenir en varias ocasiones para pedirle al hombre más rico del mundo que respondiera las preguntas. Musk acusa al presidente ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y a su socio Greg Brockman de traicionar la misión sin ánimo de lucro de la startup al transformarla en una empresa comercial avaluada en más de 850.000 millones de dólares.
Musk fue uno de sus benefactores y aportó 38 millones de dólares al proyecto entre 2015 y 2017. La demanda del hombre más rico del mundo busca que OpenAI, rival de Anthropic y Google en la carrera global de la IA, vuelva a tener el estatus de organización benéfica. El abogado William Savitt, defensor de OpenAI, buscó demostrar que Musk es una imagen de lo que denuncia: todas sus compañías, incluida xAI que desarrolló la IA Grok, tienen fines de lucro.
“No hay nada malo en tener una organización lucrativa”, respondió Musk y respondió su mantra: “Simplemente no se le puede robar a una obra benéfica”, refiriéndose a que OpenAI debería haber empezado como una empresa normal desde el principio. La jueza había tratado de impedir tales digresiones al decirle al abogado de Musk al inicio de la audiencia: “Pienso que es irónico que su cliente, pese a los riesgos, esté creando una empresa en el mismo sector”.
El testimonio de Musk concluyó el jueves, pero podría ser llamado de nuevo antes de mitad de mayo. Se espera que Altman dé su testimonio la próxima semana o la siguiente. Brockman, actual presidente de OpenAI, lo precederá en el estrado. Se espera un fallo, que podría cambiar el panorama de la IA en Estados Unidos, a mediados de mayo.
Competencia de Starlink
El cohete europeo Ariane 6 despegó con éxito ayer jueves con un segundo lote de 32 satélites para la constelación Amazon Leo, que pretende rivalizar con la red Starlink, de Elon Musk. El Ariane 6 despegó a las 8:57 GMT (5:57 hora local) del Centro Espacial de Kourou, en la Guayana, en los últimos instantes de la ventana de lanzamiento prevista y con un tiempo inestable, constató un corresponsal de la AFP.
Menos de dos horas después del lanzamiento, los satélites se separaron con éxito y emprendieron la ruta hacia su órbita final. La separación se llevó a cabo en 12 etapas: primero de tres en tres, luego de dos en dos y, por último, un satélite final. Se trata de la segunda misión realizada para el grupo fundado por el multimillonario estadounidense Jeff Bezos, y del segundo vuelo del Ariane en su configuración más potente, con cuatro propulsores.
Arianespace, operador del cohete, llevará a cabo en total 18 lanzamientos para Amazon Leo, su principal cliente comercial. Esta constelación de satélites en órbita baja fue diseñada para proporcionar una conectividad a internet rápida y fiable a los clientes y poblaciones que actualmente no están conectados a las redes existentes.
Para cumplir esta misión, Amazon está desplegando satélites conectados a una red mundial de antenas, a la fibra óptica y a puntos de acceso a internet en tierra. Amazon Leo, cuyo despliegue se vio retrasado, aspira a contar inicialmente con 3.200 satélites. La constelación dispone hasta la fecha de 270 satélites en órbita, que fueron lanzados por United Launch Alliance (ULA) y por SpaceX, de Musk, según las cifras comunicadas el jueves a la AFP por Amazon.
Starlink, que superó en marzo el umbral simbólico de los 10.000 satélites, cuenta actualmente con 10.162 aparatos, según Look Up, una empresa francesa especializada en la vigilancia del espacio. Para los europeos, esta asociación con Amazon Leo es crucial para hacer más competitivo el cohete Ariane, ante la falta de clientes comerciales europeos, muchos de los cuales lanzan con SpaceX.
Fuente: AFP.

