Estados Unidos dijo el miércoles que aportará hasta 100 millones de dólares para reparar una cúpula que evite fugas del desastre nuclear de Chernóbil, en Ucrania, y que resultó dañada en un ataque ruso en 2025. Francia, que ostenta actualmente la presidencia del G7, afirmó en marzo que las reparaciones costarían unos 500 millones de euros (580 millones de dólares) y pidió a los demás miembros del club de las principales democracias industrializadas que aportaran fondos.
El Departamento de Estado señaló que el gobierno del presidente Donald Trump trabajará con el Congreso para proporcionar dinero para las reparaciones, “en consonancia con el liderazgo continuo de Estados Unidos en cuestiones de seguridad nuclear y no proliferación”. “Hacemos un llamado a nuestros socios del G7 y europeos a seguir su ejemplo y a realizar compromisos financieros sustanciales para compartir la carga de estas reparaciones esenciales”, indicó en un comunicado.
La explosión de 1986 en la central de Chernóbil fue el peor desastre nuclear civil de la historia, y cambió la percepción global sobre la energía nuclear. Se estima que miles de personas murieron como resultado de la exposición a la radiación. Los restos de la central están cubiertos por una estructura interna de acero y hormigón conocida como el sarcófago, construida a toda prisa tras el accidente de 1986.
Entre 2016 y 2017 se instaló una nueva cubierta exterior de alta tecnología, denominada el Nuevo Confinamiento Seguro y diseñada para sustituir finalmente al sarcófago, que no estaba pensado como una solución permanente. Esta enorme estructura metálica exterior fue perforada por un dron ruso en febrero de 2025 en medio de la invasión de Ucrania, por lo que perdió su capacidad para contener la radiación.
Carrera armamentista nuclear
Los factores que impulsan la propagación de armas nucleares se están “acelerando”, advirtió el lunes el secretario general de la ONU, António Guterres, en momentos en que las fricciones en el mundo hacen temer una nueva carrera por la bomba atómica. Los países firmantes del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) se reúnen desde este lunes para examinar el histórico acuerdo, en vigor desde 1970.
“Durante demasiado tiempo, el Tratado se ha ido erosionando. Los compromisos siguen sin cumplirse. La confianza y la credibilidad se están debilitando. Los factores que impulsan la proliferación se están acelerando. Necesitamos insuflar nueva vida al Tratado una vez más”, urgió Guterres al inaugurar la cita.
El TNP, firmado por casi todos los países del planeta a excepción de Israel, India y Pakistán, busca impedir la propagación de las armas nucleares, promover un desarme completo y fomentar la cooperación para el uso pacífico de la energía nuclear. En la última revisión del acuerdo, en 2022, Guterres ya había alertado que la humanidad estaba “a un malentendido, a un error de cálculo de la aniquilación nuclear”.
La situación geopolítica mundial está lejos de haberse calmado desde entonces y el resultado de las cuatro semanas de reuniones en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York es incierto. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, dijo a los signatarios que “la amenaza que suponen los programas de Irán y Corea del Norte es intolerable para todos y cada uno de los Estados parte en este tratado”.
En pos de moderar las expectativas, el embajador de Vietnam ante la ONU y presidente de la conferencia, Do Hung Viet, afirmó: “No debemos esperar que esta conferencia resuelva las tensiones estratégicas subyacentes de nuestra época”. “Pero un resultado equilibrado que reafirme los compromisos fundamentales y defina medidas concretas para avanzar reforzaría la integridad del TNP”, subrayó.
“El éxito o el fracaso de esta conferencia tendrá implicaciones que van mucho más allá de estas salas”, agregó Viet. “Las perspectivas de una nueva carrera de armamento nuclear se ciernen sobre nosotros”. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri), los nueve Estados dotados de armas nucleares (Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte) poseían 12.241 ojivas nucleares en enero de 2025, de las cuales el 90 % estaba en manos de estadounidenses y rusos.
Y “empezamos a ver un aumento cuantitativo de las capacidades nucleares en todos los Estados nucleares”, según Izumi Nakamitsu, alta representante de la ONU para el desarme. Los países del G7 se declararon “preocupados” el viernes por el “importante refuerzo y la modernización de los arsenales nucleares de China y Rusia”.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, que acaba de regresar de los actos del 40.º aniversario de Chernóbil para conmemorar el desastre nuclear allí, dijo que “crece la percepción de que quizás tener armas nucleares podría ser bueno para la seguridad nacional”. “Nada más lejos de la verdad”, afirmó.
“Ultraje”
Dado que las decisiones durante las conferencias de examen del tratado se adoptan por consenso, las últimas dos fracasaron a la hora de aprobar una declaración política final. El bloqueo en 2015 se debió en gran medida a la oposición de Washington, estrecho aliado de Israel, a la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio. En 2022, no hubo acuerdo por el rechazo de Moscú a cualquier referencia sobre la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por Rusia.
La cumbre de este año podría tropezar con diversos obstáculos. Desde la guerra en Ucrania hasta el programa nuclear en Irán y la guerra allí, los temores de proliferación y el desarrollo del arsenal de Pyongyang podrían convertirse en factores decisivos que hagan fracasar las negociaciones.
Estados Unidos y sus aliados Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Australia criticaron el nombramiento de Irán como vicepresidente de la conferencia. El enviado de Washington a la reunión dijo que conferir a Teherán un papel de liderazgo constituía un “ultraje” para los países que se toman el TNP “en serio”. La inteligencia artificial (IA) también podría ser un tema destacado de aquí al 22 de mayo, ya que algunos países piden que todas las partes mantengan el control humano sobre las armas nucleares.
Fuente: AFP.

