El Senado de Brasil rechazó ayer miércoles a Jorge Messias, candidato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, para ocupar un asiento en la corte suprema, en una derrota histórica para el mandatario a meses de las elecciones presidenciales. La nominación de Messias fue objeto de un pulso entre el gobierno izquierdista y la mayoría conservadora del Senado, que rechazó al candidato en una votación secreta.
La cámara alta registró 42 votos en contra de Messias y 34 a favor. Se trata del primer nominado al Supremo Tribunal Federal (STF) rechazado por el Senado en más de 100 años, según la prensa brasileña. “El gobierno de Lula se acabó, el gobierno no tiene gobernabilidad, el gobierno ya no tiene el respeto de nadie”, lanzó el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y precandidato de la derecha a las elecciones presidenciales de octubre.
Lula, de 80 años, prevé disputar las elecciones en busca de un cuarto mandato. Las encuestas ubican al presidente en un empate técnico con Flávio Bolsonaro. De su lado, Messias aceptó la derrota. “He peleado un buen combate, estoy seguro (...)como todo cristiano necesito aceptar el plan de Dios en mi vida”, dijo a periodistas el abogado de 46 años.
Referendo
Hombre de confianza del presidente y jefe de la defensoría del Estado, Messias intentó persuadir a los parlamentarios presentándose como un cristiano evangélico moderado, una corriente religiosa importante en Brasil. “Mi identidad es evangélica y (...) aseguro a mis hermanos que todos esos valores espirituales me acompañarán en la tarea”, dijo Messias al borde de las lágrimas durante una audiencia previa a la votación. También reiteró su oposición a la legalización del aborto.
Pero su candidatura se convirtió en un referendo sobre el gobierno y la actuación de la poderosa corte suprema, que condenó por golpe de Estado a Jair Bolsonaro, el mayor líder de la derecha y la ultraderecha brasileña La derrota “tiene que ver con la circunstancia de la política” y “una votación presionada por el proceso electoral”, dijo a periodistas el senador oficialista Randolfe Rodrigues.
En 2025, el STF sentenció a 27 años de prisión a Jair Bolsonaro (2019-2022) por intentar aferrarse al poder tras ser derrotado por Lula en las elecciones presidenciales de 2022. El proceso provocó represalias contra Brasil de parte de Estados Unidos. “Cuánto más tiempo pasa, más evidente resulta la farsa que hubo en ese juicio”, dijo antes de la votación Flávio Bolsonaro.
Bolsonaro y otros senadores también enfatizaron durante el debate la necesidad de reformas profundas en el Supremo Tribunal, cuestionado por supuestos vínculos entre algunos de sus jueces y un banquero acusado por un fraude multimillonario.
“Nada personal contra él (Messias), sino contra lo que representa en este momento”, explicó el senador conservador Rogerio Marinho. De su lado el senador oficialista Weverton Rocha recordó que Lula “ya había dicho que no va a tener otro nombre” como candidato a la corte suprema. “Creo que de aquí a las elecciones ya no debería hablar más de eso”, afirmó Rocha.
Fuente: AFP.

