Argentina registró una inflación mensual de 3,4 % en marzo, su nivel más alto del último año según datos oficiales, un resultado que el gobierno atribuyó al aumento global en el precio de los combustibles por la guerra en Medio Oriente.
El dato de marzo se vio impulsado por el transporte y gastos estacionales como la educación, según el instituto nacional de estadísticas Indec.
“En el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países”, escribió en X el ministro de Economía, Luis Caputo, al citar aumentos “de 9 % en combustibles, 24 % en pasajes de avión de cabotaje y de 22 % en transporte interurbano”.
Citando este tuit, el presidente Javier Milei admitió en un mensaje en X que “el dato es malo”, pero agregó que hay “elementos duros” que “permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación regrese a su sendero decreciente”.
Durante el mandato de Milei la inflación anual bajó de 117 % en 2024 a 31 % en 2025, pero el proceso se detuvo en abril del año pasado, cuando el índice cambió de tendencia.
En los últimos 12 meses a marzo la inflación alcanzó el 32,6 %. En tanto, en lo que va del año, el aumento de precios redondea el 9,4 %.
Caputo había dicho el martes que “la inflación va a tener certificado de desaparición”, al disertar en un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
En otros apartados, las cifras son menos favorables.
La industria acusó en febrero una caída de actividad del 8,6 % interanual y la informalidad laboral alcanzó el 43 % en el cuarto trimestre de 2025, también según el Indec.
El tipo de cambio con un peso elevado frente al dólar (1.385 pesos por billete verde al cambio oficial) favorece las importaciones que el gobierno estimuló con políticas de desregulación.
La avalancha de importaciones, principalmente provenientes de China, ayudó a abaratar los precios pero también tuvo un fuerte impacto en el aparato productivo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo este martes que Argentina moderará su crecimiento de 2025 (4,4 %) y se situará en 3,5 % este año y 4 % el año que viene, en buena parte a causa de la ralentización de la actividad económica en el segundo semestre de 2025.
El organismo internacional también espera que el proceso de desinflación continúe en Argentina, pero de manera “un poco más gradual” de lo que estaba previsto. El FMI había ubicado la expectativa de inflación para este año en 16,4 % y la elevó casi al doble (30,4 %).
- Fuente: AFP
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