El Congreso de Honduras, controlado por la derecha, destituyó ayer miércoles al fiscal general, Johel Zelaya, en un juicio político en el que fue acusado de haber abusado de su poder para favorecer al anterior gobierno de izquierda. Zelaya fue el primero en caer en una suerte de purga que realiza la derecha, tras asumir la presidencia el conservador Nasry Asfura, apoyado por Donald Trump en los comicios de noviembre, marcados por denuncias de fraude.

Poco después de la destitución de Zelaya y antes de la apertura de un juicio político en su contra, la magistrada Rebeca Ráquel, también afín al izquierdista y ahora opositor partido Libertad y Refundación (Libre), renunció a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia. En una caótica sesión, con empujones y gritos entre oficialistas y opositores, el Congreso aprobó, con 93 votos de los 128 diputados, la remoción del fiscal general, sólo dos días después de abrirle un proceso de juicio político.

“He sido juzgado y prácticamente condenado de forma anticipada”, dijo en X Zelaya, al anunciar que no comparecería ante el Congreso tras ser interrogado el martes por una comisión legislativa que, según él, violó el debido proceso. En la misma sesión, los diputados de derecha -conservadores y liberales- nombraron al oficialista Pablo Reyes para completar el mandato que concluye en febrero de 2029.

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Zeleya fue acusado de haber buscado, durante la reñida campaña electoral, favorecer al partido Libre, al actuar contra autoridades electorales representantes de los conservadores y liberales.

Su destitución consolida la alianza parlamentaria entre los tradicionales partidos Nacional y Liberal, que planeó juicios políticos contra varios representantes electorales y magistrados afines a Libre.

Inmediatamente después de la juramentación del nuevo fiscal, el jefe parlamentario, Tomás Zambrano, comenzó a leer la solicitud de juicio político contra la presidenta de la Corte, pero se detuvo para luego dar lectura a la carta de renuncia “irrevocable” que ella envió. Durante la sesión, diputados de Libre intentaron llegar a la mesa principal del hemiciclo, pero fueron contenidos por la seguridad del Congreso, y usaron pitos en un intento de interrumpir el debate.

Fuente: AFP.

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