Un aire de apocalipsis: los habitantes de Teherán se despertaron el domingo por la mañana con la impresión de estar en plena noche, cuando una espesa humareda negra proveniente de varios depósitos petroleros atacados sume la capital iraní en la oscuridad. “Pensé al despertar que había un problema”, declaró a la AFP bajo anonimato un chofer de unos 50 años, que concuerda con las reacciones de los habitantes de Teherán, perturbados por el negro ambiente y la necesidad de prender la luz en pleno día.
A las 10:30 (7:00 GMT), los vehículos seguían obligados a circular con las luces prendidas en la avenida Valiasr, de 17 kilómetros de longitud y que atraviesa la capital iraní de norte a sur. Un tiempo lluvioso con espesas nubes grises agrega aún más confusión a esta excepcional oscuridad. En el cielo, nubes se mezclan con las espesas humaredas negras de los depósitos petroleros incendiados. Se extienden y cubren Teherán, una gran capital que abarca decenas de kilómetros.
Estas escenas dan a la ciudad aires apocalípticos, con un fuerte olor a quemado en algunos barrios, en el noveno día de guerra desencadenada por ataques de Israel y Estados Unidos. Es la primera vez desde el inicio del conflicto que infraestructuras petrolíferas en Irán son atacadas.
Cuatro depósitos de petróleo y un sitio logístico de productos petroleros en Teherán y sus alrededores fueron atacados por bombardeos, que causaron al menos seis muertos y 20 heridos, según las autoridades. En uno de los depósitos de combustible afectados en Teherán, el petróleo se sigue quemando. La AFP vio llamas reavivándose y crepitando aún, más de 12 horas después de los bombardeos israelíes. En junio de 2025, durante la guerra de los 12 días, Israel ya atacó depósitos de combustible en Teherán.
Racionamiento de gasolina
En los bordes del depósito fuerzas de seguridad con máscaras de protección respiratoria en el rostro y e impermeables para protegerse de las emisiones tóxicas que se desprenden, filtran la circulación. Las autoridades advirtieron que las emisiones tóxicas pueden “provocar irritaciones de las vías respiratorias y los ojos” y llamaron a los habitantes a quedarse en sus viviendas.
Según la Media Luna Roja iraní, “importantes cantidades de hidrocarburos tóxicos, azufre y óxidos de azote” fueron liberados en el aire. Los vidrios de los edificios residenciales en los alrededores estallaron completamente debido a las explosiones. A decenas de kilómetros de ahí, habitantes limpian con escobas sus balcones y las ventanas cubiertas de una mezcla de lluvia y gasolina.
El gobernador de la provincia de Téherán, Mohammad Sadegh Motamedian, citado por la agencia Irna, anunció en la mañana que la distribución de gasolina estaba “temporalmente interrumpida”, pero llamó a la población a no “preocuparse”. La distribución está limitada ahora a 20 litros por vehículo. El domingo, largas filas de espera se ven en las estaciones de gasolina de Teherán.
La AFP contó unos 40 vehículos frente a una gasolinera, cuando se reanuda la jornada laboral tras una semana feriada decretada desde la muerte del guía supremo, Ali Jamenei, asesinado desde el inicio de la guerra. En junio, durante la última guerra, unos seis millones de habitantes abandonaron Teherán, ciudad que en tiempo normal cuenta con más de 10 millones, según medios locales.
Esta vez, la mayoría se quedó. La ONU calcula que unas 100.000 personas huyeron de Teherán. Aunque la capital iraní tenía la apariencia de una ciudad fantasma en los primeros días de la guerra, ya no es así. Más peatones y vehículos se aventuran a salir. Este domingo, casi uno de cada dos almacenes abrieron en Teherán, a pesar de sumidos en la oscuridad.
Evacúación aérea en Líbano
Más de un centenar de iraníes, incluidos diplomáticos, fueron evacuados de Beirut durante la noche a bordo de un avión ruso, afirmó este domingo a AFP un alto cargo libanés que pidió el anonimato. “En total, 117 iraníes, incluidos diplomáticos y empleados de la embajada, fueron evacuados a bordo de un avión ruso que salió de Beirut la noche del sábado al domingo”, precisó.
El avión se dirigió a Turquía, informó, sin precisar cuál sería el destino final de los iraníes evacuados. El gobierno libanés prohibió el jueves cualquier posible actividad militar de los Guardianes de la Revolución iraníes e impuso visados a la entrada de iraníes en el país, una medida destinada a estrechar el cerco sobre el movimiento proiraní libanés Hezbolá.
Según el alto cargo libanés, la embajada iraní informó a las autoridades libanesas sobre esta operación de evacuación a través del aeropuerto internacional de Beirut. El aeropuerto, situado cerca de la periferia de Beirut bombardeada por la aviación israelí desde el lunes, sigue operativo pero la mayoría de los vuelos son operados por la compañía nacional Middle East Airlines.
El cuerpo de un diplomático iraní muerto durante la guerra, así como los de su esposa y sus tres hijos, se encontraban además a bordo del avión, añadió. El Hezbolá, que arrastró a Líbano a la guerra en Oriente Medio el lunes, cuenta con la ayuda de oficiales de enlace iraníes, según una fuente de seguridad libanesa. El sábado por la noche, un ataque israelí apuntó a un hotel en el paseo marítimo de Beirut, apuntando por primera vez desde el inicio de la guerra al corazón de la capital libanesa.
El ejército israelí afirmó haber llevado a cabo “un ataque preciso contra comandantes clave del Cuerpo de Líbano de la Fuerza Quds (...) en Beirut”, es decir la rama de operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica.
Cuatro personas han muerto y diez resultaron heridas, según el Ministerio de Salud libanés. El martes, el ejército israelí anunció haber matado, en Teherán, al oficial de enlace del Líbano de la fuerza Quds. El saldo de los bombardeos israelíes sobre Líbano desde hace una semana ascendió el domingo a cerca de 400 muertos, según el gobierno libanés.
Tres náufragos desaparecidos
Tres tripulantes indonesios están desaparecidos después de que un remolcador con bandera emiratí naufragara el viernes en el estrecho de Ormuz, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Indonesia. “Un superviviente indonesio está siendo atendido por quemaduras en un hospital de la ciudad de Khasab, en Omán. Las autoridades locales siguen en busca de los otros tres indonesios”, declaró la fuente el sábado en un comunicado.
El remolcador contaba con siete miembros de la tripulación indonesios, indios y filipinos, según el ministerio. Cuatro sobrevivieron y los otros tres, todos indonesios, están desaparecidos, precisó. La Organización Marítima Internacional de la ONU (OMI) confirma en su sitio el incidente, pero da otro balance: al menos cuatro marinos muertos y tres gravemente heridos.
“Alrededor de 20.000 marinos siguen atrapados en el golfo Pérsico, a bordo de barcos expuestos a riesgos crecientes y sometidos a una presión mental considerable”, lamentó el secretario general de la organización Arsenio Domínguez. La situación también afecta a los pasajeros de barcos de crucero, a los trabajadores portuarios y a las tripulaciones offshore en la región, según la OMI. Antes de hundirse, el remolcador sufrió una explosión que provocó un incendio, según el comunicado. Había otro indonesio en el lugar, pero estaba a bordo de otro barco y se encuentra sano y salvo, precisa el ministerio.
El remolcador “Musaffah 2” fue blanco de dos misiles cuando intentaba prestar ayuda al portacontenedores “Safeen Prestige”, con bandera maltesa, que fue alcanzado por un proyectil el miércoles, informó la empresa de seguridad privada Vanguard en otro comunicado. Yakarta ha exigido la apertura de una “investigación exhaustiva” sobre las circunstancias del incidente.
Fuente: AFP.

