Naciones Unidas, Estados Unidos | AFP | 

por Laura BONILLA

Venezuela es un "narco Estado" violento y una amenaza para el mundo, aseguró Estados Unidos en una reunión informal del Consejo de Seguridad de la ONU que fue boicoteada por Rusia, China y Bolivia, aliados de Caracas.

"La situación en Venezuela es más que una tragedia humana" y "plantea una amenaza directa a la paz y la seguridad internacional", aseguró el lunes la embajadora estadounidense Nikki Haley en la reunión que convocó.

"Venezuela es un Estado narco cada vez más violento que amenaza la región, el hemisferio y el mundo", afirmó.

El boicot muestra que Estados Unidos enfrenta un difícil camino para intentar que el Consejo apruebe acciones sobre Venezuela, destacó una diplomática europea que pidió el anonimato.

Tras protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro que en abril dejaron más de 120 muertos, Venezuela atraviesa una severa crisis política, económica y social con una creciente escasez de medicinas y alimentos.

Al borde del default, el gobierno venezolano intenta renegociar con China, a quien adeuda unos 28.000 millones de dólares, y anunció que firmará esta semana un acuerdo que reestructura 3.000 millones de los 8.000 millones de deuda con Rusia.

La embajadora estadounidense en la ONU no ocultó su decepción por la decisión de varios países que "cedieron a la presión venezolana" y no acudieron al encuentro.

"La meta no es denigrar a nadie. Esto no es para humillar a una región. Esto es solo para levantar a una región", explicó en referencia a los países de la región que decidieron no acudir al encuentro.

El hecho de que Venezuela presionó a varios miembros del Consejo para que no asistan a la reunión es "prueba" de su "culpabilidad", aseguró.

“Un acto hostil”

Estuvieron ausentes de la reunión países claves del Consejo como Rusia y China, así como Bolivia y Egipto, entre otros. Uruguay participó, pero dijo que no estaba de acuerdo con el encuentro.

"No creemos que el Consejo de Seguridad deba involucrarse en este tema en este momento, de ninguna manera", dijo a periodistas el embajador ruso Vassily Nebenzia. Esto es "inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela", estimó.

El embajador de Venezuela Rafael Ramírez denunció por su lado "un acto hostil de los Estados Unidos" que es "a todas luces un acto injerencista".

"Venezuela no forma parte de la agenda del Consejo ya que no representa una amenaza a la paz ni a la seguridad", indicó Ramírez a la prensa.

Para el embajador boliviano Sacha Llorenti, "lo que Estados Unidos está tratando de hacer es meter por la chimenea aquello que no ha podido meter por la puerta de frente" por dos razones: "sus ánimos de injerencia" y porque "Venezuela es el país que tiene más reservas de petróleo en el mundo".

Alerta para la región

Más de 600.000 venezolanos han dejado el país solo en este año, por miedo a la violencia, la represión y por falta de comida, dijo al Consejo uno de los oradores de la reunión, el comisionado de Derechos Humanos de la ONU Zeid Ra'ad Al Hussein.

"Si no se adoptan medidas para confrontar las serias violaciones de los derechos humanos, estoy muy preocupado sobre el efecto negativo desestabilizador que podría tener en la región como un todo", indicó.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, otro de los invitados a la reunión y un durísimo crítico del gobierno de Maduro, dijo que Venezuela es "una amenaza a la estabilidad y la seguridad de las Américas" porque ha provocado "la más grave crisis migratoria en la región al presente" y "tiene instalado al narcotráfico en la cúpula del gobierno".

El gobierno "asesina, tortura, encarcela, censura, inhabilita o depone autoridades electas por el pueblo o designados por procedimientos constitucionales", denunció.

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