El autor de “Recuerdos de Ypacaraí” aporta su mirada sobre la realidad social en el marco de la Revolución de 1947.
“La mirada de mi padre (que presenta la obra) es la interpretación de lo ocurrido en 1947, a partir de los relatos de mi madre, Elida Maidana de Ortiz, ya que él, durante el 47 estaba de gira por la Argentina formando parte de la Embajada Artística Paraguaya, bajo la dirección del maestro Herminio Giménez. En cambio, su entonces novia, con quien se conocieron en Buenos Aires en 1952, pudo contarle todo lo que vio y vivió durante la revolución, desde la mirada de una familia que no tenía nada que ver con la política”, explica María Esperanza Ortiz, hija del cantante, compositor, poeta y dramaturgo don Demetrio Ortiz. A comienzos de la década del 50, del siglo pasado, el músico escribió la obra teatral “Anivéna karaikuéra, ñane retã rayhupápe”, texto que ahora es publicado por Editorial Rosalba, en formato de libro.
La obra permaneció inédita durante décadas. Se trata de una pieza teatral en tres actos que sitúa su historia en el Paraguay convulsionado de mediados del siglo XX y presenta a una familia humilde atravesada por las consecuencias de la violencia partidaria y la Guerra Civil de 1947. “El objetivo es llevar al formato literario el guion original de la obra escrita por mi padre entre 1952 y 1953. El guaraní que utilizó fue el jopara, que era el utilizado por las familias paraguayas diariamente”, comenta la hija.
AL ESCENARIO
La obra nació a partir de un poema en guaraní que Ortiz había escrito con base en los relatos de su esposa sobre las familias paraguayas que sin querer terminaron envueltas en aquella guerra fratricida y que, posteriormente, se vieron obligadas a emigrar. Su creación llegó al escenario en 1956, en el Teatro Apolo de Buenos Aires, con la dirección de César De Brix. En 1995, la obra fue presentada en Asunción, en la Alianza Francesa, con el grupo de teatro TEL, bajo la dirección de los profesores Rudy Torga y Pedro Moliniers. Luego, en el 2006, fue presentada en el Teatro IFT de Buenos Aires, con actores paraguayos radicados en Argentina, y traída ese mismo año a la sala García Lorca de la Manzana de la Rivera. La última puesta en escena fue en el 2016 con dirección de Lucio Sandoval, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane.
“El rescate se hizo de los cuadernos que usó para escribir y los guiones tipeados para la primera representación completa en 3 actos que tuvo lugar el 10 de setiembre de 1956. La corrección fue mínima, sobre todo en la identificación de las palabras en guaraní, más las que contenían guaraní con castellano, más las especiales, por ejemplo las pronunciadas por el personaje Lejuanchi, que es un joven con retraso madurativo”, refiere la hija.
UNA REFLEXIÓN
En el libreto, Ortiz convierte ese dolor en una profunda reflexión sobre el Paraguay y en un llamado a la unidad. Con el guaraní como lengua de expresión, denuncia el abuso de poder y el sufrimiento de los sectores más vulnerables, al tiempo que reivindica el amor a la patria y la necesidad de superar las divisiones.
La Fundación Demetrio Ortiz, presidida por Esperanza Ortiz, cuenta con un amplio acervo vinculado con la carrera artística del creador de las guaranias más internacionales de la historia. “El proyecto más cercano es continuar presentando el libro en otros espacios y otras ciudades del interior. Luego llevarlo a Buenos Aires, para después comenzar a rescatar el material para el Poemario de Demetrio Ortiz”, agregó Esperanza. A setenta años del estreno de la obra, su publicación permite que este testimonio de Demetrio Ortiz vuelva a circular y encuentre nuevos lectores.

