Con la participación de atletas nacionales, argentinos, uruguayos y brasileños, este fin de semana tendrá lugar en San Bernardino una competencia fuera de serie donde la meta será resistir más que todos los demás.
La quinta edición del Ulala Backyard Ultra Paraguay vivirá este fin de semana su convocatoria más importante hasta la fecha. Cerca de 300 corredores confirmaron su participación en esta exigente competencia de resistencia que se disputará hoy, sábado 15, y mañana, domingo 16, en el club El Cortijo de San Bernardino, consolidándose como uno de los eventos de ultradistancia más relevantes de la región.
Corredores de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay llegarán al país para participar de una prueba que pone a prueba no solo la condición física, sino también la fortaleza mental, la estrategia y la capacidad de resistencia extrema de cada participante.
AL CAMPEONATO MUNDIAL
La edición 2026 tendrá además un incentivo especial para los atletas paraguayos, ya que servirá para conformar el Equipo Nacional de Backyard Ultra, que representará al país en el Campeonato Mundial por Equipos que se celebrará en octubre con la participación de corredores de 86 países. El evento cuenta además con la certificación internacional Silver Ticket, reconocimiento otorgado a las competencias que cumplen con los estándares establecidos por el circuito mundial de esta disciplina.
Patricia Ascarza, organizadora del Ulala Backyard Ultra Paraguay, destacó a La Nación del Finde el crecimiento sostenido que viene registrando esta modalidad en el país. “Llegar a los 300 corredores demuestra que el Backyard Ultra ya tiene una comunidad sólida en Paraguay y que cada vez más atletas buscan desafiar sus propios límites”.
Según explicó, el atractivo de esta carrera radica en que rompe con el concepto tradicional de competencia de larga distancia. “Esta carrera no se trata de quién corre más rápido. Se trata de quién es capaz de resistir más tiempo, administrar mejor sus energías y seguir avanzando cuando el cuerpo y la mente le dicen que pare”.
EL ÚLTIMO QUE QUEDA EN PIE
El Backyard Ultra fue creado por el estadounidense Lazarus Lake, reconocido mundialmente por diseñar algunas de las pruebas más exigentes del planeta. A diferencia de una maratón o una ultramaratón convencional, esta modalidad no tiene una distancia final establecida.
Todos los competidores deben completar un circuito de 6,706 kilómetros en menos de una hora. Al cumplirse exactamente ese tiempo, vuelve a sonar la largada y quienes lograron finalizar el recorrido comienzan inmediatamente una nueva vuelta.
El procedimiento se repite una y otra vez hasta que solo queda un corredor capaz de completar una vuelta más que todos los demás. Los participantes que no concluyen el recorrido dentro de la hora reglamentaria o que no se presentan a la siguiente salida quedan automáticamente eliminados.
Por ello, el Backyard Ultra es considerada una de las modalidades más extremas del atletismo de resistencia. No gana el más rápido ni quien acumula mejores tiempos parciales. El vencedor es simplemente el último atleta que sigue en carrera. “No gana el más veloz; gana quien logra mantenerse en competencia cuando todos los demás ya no pueden continuar”.
UNA BATALLA CONTRA EL CANSANCIO Y EL SUEÑO
Con el paso de las horas, la competencia se transforma en un desafío integral donde intervienen factores como la alimentación, la hidratación, el descanso, la recuperación muscular y el manejo psicológico del agotamiento. Entre una vuelta y otra, los corredores disponen apenas de algunos minutos para recuperarse, cambiarse de ropa, recibir asistencia de sus equipos de apoyo o incluso dormir brevemente.
Los atletas más experimentados suelen recurrir a micro siestas de apenas uno o dos minutos para mantenerse en competencia durante jornadas enteras. En Paraguay, el mejor registro nacional pertenece a Christian Aranda, quien completó 28 vueltas consecutivas, permaneciendo en carrera durante 28 horas y recorriendo aproximadamente 188 kilómetros.
IMPACTO DEPORTIVO Y TURÍSTICO
Además de representar un desafío deportivo de primer nivel, el evento genera un importante movimiento turístico para San Bernardino y su área de influencia. La llegada de corredores, familiares, entrenadores y equipos de apoyo impulsa la ocupación hotelera, la gastronomía y diversos servicios vinculados al turismo deportivo.
Para la organización, el crecimiento del número de participantes y la presencia de atletas extranjeros consolidan a Paraguay dentro del mapa internacional de las carreras de resistencia. “Nos llena de orgullo que Paraguay forme parte del circuito mundial y que nuestros corredores tengan la oportunidad de representar al país en competencias internacionales de alto nivel”, dice Patricia Ascarza.
En el Backyard Ultra no existe una línea de meta tradicional. La carrera termina únicamente cuando ya no queda nadie más en condiciones de continuar. Y este año, cerca de 300 corredores están dispuestos a descubrir hasta dónde pueden llegar.

