Desde las frías aguas del Golfo Nuevo hasta los restaurantes con vista al mar, Puerto Madryn ofrece experiencias que combinan aventura, naturaleza y una gastronomía marcada por los productos del Atlántico Sur.
- Por César Palacios
- Especial para La Nación Finde
Del agua helada del Golfo Nuevo a las mesas frente al mar. Puerto Madryn ofrece dos experiencias capaces de resumir la esencia de la Patagonia: la posibilidad de compartir el agua con lobos marinos en un entorno natural protegido y una gastronomía en la que los mariscos, el cordero y los productos del Atlántico Sur son protagonistas.
Después de varios días recorriendo la región, nos quedaba por delante una de las aventuras más esperadas. El termómetro marcaba apenas unos grados sobre cero, pero la sensación térmica, impulsada por el viento patagónico, descendía hasta cerca de 12 grados bajo cero. En cualquier otro lugar, pensar en entrar al mar parecería una locura. En Puerto Madryn, sin embargo, es una invitación a la aventura. En esta tercera entrega de la serie patagónica, bajamos al mar a bucear y de paso, hacemos un recorrido en las delicias del mar.
Escogimos realizar la actividad con la empresa Abramar, una de las operadoras más experimentadas de la ciudad. Antes de embarcarnos, recibimos una completa instrucción sobre técnicas de snorkel, seguridad y comportamiento en un área natural protegida.
PUNTA LOMA
La experiencia se desarrolla en la Reserva Natural Punta Loma, ubicada a unos 15 kilómetros de Puerto Madryn, y es uno de los pocos lugares del mundo donde la interacción con lobos marinos se realiza de forma habilitada, reglamentada y bajo estrictos protocolos ambientales.
La primera sorpresa llega antes de entrar al agua. Los gruesos trajes de neopreno, tanto secos como húmedos, permiten soportar la baja temperatura del mar sin mayores inconvenientes. Además, la flotabilidad del equipo hace que incluso quienes tienen poca experiencia disfruten de la actividad con tranquilidad.
Una vez dentro del agua, comienza el verdadero espectáculo. A diferencia de otras experiencias de observación de fauna, aquí son los propios lobos marinos quienes deciden el nivel de interacción. Simplemente ingresamos a su entorno. Ellos son los dueños del lugar.
Apenas pasan unos minutos cuando aparecen los primeros ejemplares. Curiosos, veloces y extraordinariamente ágiles, comienzan a acercarse, a rodearnos y a jugar alrededor del grupo. Algunos pasan a pocos centímetros. Otros parecen observarnos con la misma curiosidad con la que nosotros los observamos.
SENSACIÓN ÚNICA
Durante unos 40 minutos compartimos el agua con estos animales que se mueven con una elegancia imposible de replicar fuera de su ambiente natural. La sensación es difícil de describir: por momentos parece que intentan invitarnos a participar de sus juegos submarinos.
El manejo responsable de la actividad limita la cantidad de embarcaciones presentes simultáneamente, las distancias permitidas y el tiempo de permanencia, garantizando la conservación del área protegida y el bienestar de los animales.
Al salir del agua, con las manos todavía frías y la adrenalina intacta, uno entiende por qué esta experiencia figura entre las actividades imprescindibles para quienes visitan Puerto Madryn.
RECORRIDO GASTRONÓMICO
Y después de desafiar el frío de las aguas patagónicas, el cuerpo pide recompensa.
Nada mejor, entonces, que emprender un recorrido gastronómico por una ciudad donde el mar no solo forma parte del paisaje, sino también de su identidad culinaria .
Los langostinos patagónicos representan uno de los principales productos de exportación de la región y son protagonistas de buena parte de la oferta gastronómica local.
A ellos se suman pescados frescos, mariscos, cordero patagónico y propuestas que combinan tradición e innovación.
Nuestra lista coincide con el top 10 de Tripadvisor.
-BISTRÓ DEL MAR: SABORES FRENTE AL GOLFO NUEVO
Nuestra primera parada fue en Bistró del Mar, ubicado frente a la costa. La especialidad de la casa es el abadejo al papillote o al plomo, una preparación que combina uno de los pescados más apreciados del Atlántico Sur con mariscos, vieiras y langostinos. Para quienes prefieren carnes, la carta también ofrece excelentes opciones de cordero patagónico y de cortes de res.
-CANTINA EL NÁUTICO: TRADICIÓN JUNTO AL PUERTO
Por la noche llegamos a Cantina El Náutico, uno de esos restaurantes que conservan intacto el espíritu portuario de Puerto Madryn. Administrado por sus propios dueños, el local exhibe fotografías de presidentes, artistas, deportistas y personalidades que han pasado por sus mesas.
Entre los platos más recomendados destacan los langostinos al ajillo en espadines, preparados con una receta que ya forma parte de la identidad gastronómica de la ciudad.
-EL COIRÓN: COCINA DE AUTOR CON VISTA AL MAR
La siguiente escala fue El Coirón, el restaurante del Hotel Dazzler. Su propuesta combina una gastronomía contemporánea con productos regionales de alta calidad. La variedad de preparaciones a base de truchas patagónicas o de salmón merece una mención especial, y el tiramisú de la casa se convierte en el cierre perfecto para cualquier almuerzo o cena.
-PARADOR RIVIERA: MARISCOS Y ATARDECERES
Otro de los lugares que conquistó nuestras preferencias fue el Parador Riviera. Su privilegiada ubicación frente al mar permite disfrutar de una de las mejores vistas de la costa madrynense mientras se degustan mariscos frescos y pescados, y se ofrece una propuesta cada vez más amplia de opciones saludables, vegetarianas y veganas.
-PRAIA PARADOR: LA EXPERIENCIA CONTINÚA JUNTO AL MAR
La ruta gastronómica continúa en Praia Parador, donde el océano vuelve a inspirar una carta repleta de sabores marinos. El ambiente relajado, la cercanía a la playa y la calidad de los productos convierten este espacio en el lugar ideal para acompañar una caminata costera o para disfrutar de una puesta de sol frente al Golfo Nuevo. Plato recomendado: cazuela de mariscos o hamburguesas.
-BRAVA CAFÉ
Para la merienda o a cualquier hora, Brava es un café de especialidad con vista panorámica al Golfo Nuevo, ubicado en el Ecocentro, en la zona más alta de la ciudad, sobre un peñón que ofrece una vista privilegiada de la ciudad y el mar. Recomiendo el latte con torta de pistacho y, si preferís, un jugo verde.
MUCHO MÁS QUE MARISCOS
Puerto Madryn ofrece alternativas culinarias para todos los gustos. Desde especialidades basadas en pescados y mariscos hasta platos de cordero patagónico, pasando por propuestas vegetarianas, cocina de autor y opciones saludables para quienes buscan una alimentación más equilibrada.
Quizás por eso la gastronomía local se convierte en el complemento perfecto de una ciudad donde la naturaleza marca el ritmo de la vida cotidiana. Después de compartir el agua con lobos marinos y explorar la riqueza de la fauna patagónica, sentarse frente al mar para disfrutar de los sabores del Atlántico Sur es otra forma de descubrir Puerto Madryn.
Tras navegar junto a ballenas, recorrer Península Valdés y sumergirnos entre lobos marinos, resulta fácil comprender que en esta ciudad el mar está presente en cada experiencia: en el paisaje, en la vida silvestre y también en la mesa.
Y quizás esa sea la mejor definición de Puerto Madryn: un destino donde la naturaleza no solo se observa, sino que también se vive y se saborea

