Esta fue una semana muy especial para la peluquería Rommy Femenino/ Masculino que celebró la renovación de su salón de belleza ubicado en el Shopping Mariscal donde atiende a su selecta clientela desde hace tres décadas.
“Fuimos prácticamente el primer local del shopping y este espacio, en particular, lo ocupamos desde hace diez años, y estamos muy contentos con el resultado del cambio. La idea es ofrecer un ambiente fresco, armonioso, sencillo, pero acogedor”, dice la icónica estilista Rommy de Ahlers, propietaria de la emblemática peluquería asuncena.
Durante la jornada del pasado martes, clientas y amigas se dieron cita en el lugar para acompañar el especial momento. “Yo quiero agradecerles porque durante casi tres meses, nuestros clientes, tanto mujeres como varones, se portaron con nosotros. Trabajamos en medio de la obra, entre materiales y escombros, pero en un ambiente siempre agradable. Los colaboradores, que son 42 en total, también hicieron su trabajo de la mejor manera, con el mismo entusiasmo de siempre. Todos aportaron de alguna forma para que hoy lleguemos a este feliz momento de la reinauguración de nuestro local”, expresó.
NUEVO ROSTRO
Del diseño y concreción de la nueva estética del salón se encargó el estudio Brava, un trabajo que estuvo en manos de las arquitectas Sol Cousiño, Viviana Salomoni y Camila Villalba. “Para nosotras toda obra representa una transformación y más lo que implica la historia de Rommy Femenino/ Masculino. Para el equipo Brava fue un desafío poder transmitir nuevamente esa esencia a un lugar cálido y funcional, rescatando el pasado pero utilizando también elementos contemporáneos para poder darle un nuevo rostro a salón de Rommy”, explicó Cousiño.
“La imagen corporativa de Rommy se mantiene, pero lo que cambia completamente es la estética del local. Ahora luce un ambiente contemporáneo con materiales modernos, de tonalidades frías, destacándose los grises y plateados, saliendo un poco de lo tradicional. Hay un matiz más limpio, ordenado y de líneas pulcras”, agrega la arquitecta al tiempo de resaltar que lo que se ofrece al cliente es un espacio donde pueda relajarse y desconectarse, una atmósfera en el que se prioriza el bien estar de quienes concurren al salón.
UNA PASIÓN
Rommy de Ahlers, una de las mayores referentes de su rubro en el país, lleva más de cinco décadas en el oficio, una pasión que nació en su adolescencia y a la que hoy se dedica con el mismo amor como en sus comienzos. Ella entiende que mantenerse a la vanguardia tiene mucho que ver con la trasmisión de conocimientos y de valores a los jóvenes profesionales. “Me gusta innovar y trabajar con los jóvenes. Antes éramos muy pasionales, los de hoy tienen ya otra visión de las cosas”, dice.
“Creo que el secreto está en dar para recibir. En todo este tiempo, en nuestra academia, tuvimos la oportunidad de formar a centenares de personas, y también ayudamos a aquellas que no tienen los medios para estudiar pero que quieren superarse. Trabajamos en albergues para mujeres y jóvenes en situaciones especiales…, hay mucho de humanidad, empatía y compromiso social también en lo que hacemos”, responde al ser consultada sobre el secreto de su éxito.
“Además, creo que el amor que uno le pone a la profesión es muy importante y el trabajar honestamente con el cliente y no solo estar pensando en tener muchos clientes para ganar mucho dinero. Nunca busqué eso…, no voy por ese camino. Yo quiero dejar los mejores recuerdos en la gente”, enfatiza Rommy, casada con el uruguayo Víctor Ahlers; madre de María Grace, dedicada a la administración de la empresa, y del conocido chef Fernando Ahlers. “Y soy abuela de un nieto amoroso que se llama Santiago, de 19 años”, agrega con un tono de ternura la celebrada estilista.

