• Luis Irala
  • Periodista
  • Nación Media
  • Foto: Nación Media

La participación de Paraguay fue inolvidable. Comandados por el técnico argentino Gerardo Martino, se alcanzó por primera vez una fase de cuartos de final y el octavo lugar premiaba a un conjunto que entró a la historia grande del fútbol.

Sudáfrica 2010 fue el punto más alto de la selección paraguaya en un Mundial al arribar por primera vez a la fase de cuartos de final.

Los dirigidos por el Gerardo “Tata” Martino estuvieron a punto de clasificar a las semifinales del torneo africano, pero en un dramático partido frente a España, en cuartos, donde Óscar Cardozo falló un penal y el arquero Justo Villar atajó otro, perdimos 1-0, dando batalla hasta el final de cotejo.

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El equipo español fue el campeón del torneo, al vencer a Holanda, 1-0, en la definición del Mundial.

La selección alcanzó el boleto a la cita africana de “taquito”. En el selectivo alcanzó el segundo lugar, junto al combinado chileno, con 33 puntos, quedó a uno del líder Brasil y por encima de la Argentina, del técnico Diego Armando Maradona y de Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, que terminó en cuarto lugar, con 28 unidades, logrando la clasificación “raspando”.

La noche previa al histórico miércoles 9 de setiembre de 2009, día en que Paraguay le ganó 1-0 a la Argentina en el Defensores del Chaco y selló la clasificación al Mundial sudafricano, había llegado el seleccionado albiceleste a nuestro país y fuimos testigo de cuando la delegación ingresaba al hotel de hospedaje, cerca del aeropuerto.

El grueso del plantel bajó del bus que los trasportó, con no más de 4 guardaespaldas y en último lugar descendió el entrenador del seleccionado argentino, Diego Armando Maradona, respaldado por 10 custodios, dando una contundente imagen de que el 10 era mucho más importante que todos los integrantes de la plantilla visitante de ese entonces.

Al día siguiente una magnífica jugada del formidable Salvador Cabañas culminó con el gol del triunfo del León Guaraní, Nelson Haedo Valdez, para abrochar la clasificación a la cita africana.

Seis meses antes del Mundial el entorno de la selección y los aficionados paraguayos pasaron por un durísimo trance. El 25 de enero de 2010, en México, el goleador del América Salvador Cabañas sufrió un atentado que puso en peligro su vida al ser agredido, de un tiro en la cabeza, en el baño de la discoteca Bar-Bar. El Mariscal salvó de milagro la vida y el fútbol pasó para él a un plano secundario.

Otro momento álgido en la selección se vivió cuando el Tata divulgó la lista de jugadores que participarían del Mundial sudafricano. La exclusión de Osvaldo Martínez, un jugador perteneciente al mismo “riñón” del entorno de Martino, levantó algunas críticas. Tanto fue el arrepentimiento del estratega argentino, que al año siguiente Osvaldito integró el plantel que logró el subcampeonato en la Copa América disputada en Argentina.

El lunes 14 de junio de 2010, el seleccionado paraguayo iniciaba su participación en el Mundial empatando ante Italia 1-1. El gol guaraní fue obra del zaguero central Antolín Alcaraz. La gran actuación frente a los últimos campeones mundiales ya presagiaba un estupendo torneo de la Albirroja.

Después del magnífico estreno frente a los tanos, el triunfo frente a Eslovaquia, 2 a 0, con anotaciones de Enrique “Rambert” Vera y Cristian Riveros y el empate sin abrirse el marcador ante Nueva Zelanda dejaron a Paraguay en la cima del Grupo F, con cinco puntos y el último monarca, Italia, quedaba fuera de la competencia al quedar cuarto y último.

Al disputar el partido frente a Nueva Zelanda, el defensor Denis Caniza, con 35 años, entraba a la mejor historia de la Albirroja al alcanzar cuatro mundiales seguidos, como ningún otro jugador compatriota.

En los octavos de final Paraguay superó a Japón, en la tanda de los penales, por 5-4, luego de empatar 0-0 y por primera vez en los mundiales la Albirroja llegaba a una fase de Cuartos de Final. En el partido ante los asiáticos Óscar Cardozo alcanzó la idolatría al marcar el quinto y último penal, que le dio el triunfo a Paraguay.

En los cuartos, el rival fue España, el futuro campeón. En otra épica actuación la selección cayó 1-0, en un partidazo que tuvo de todo. El arquero Justo Villar atajó un penal y Óscar Cardozo falló en otro tiro desde los 11 metros, estando el marcador empatado 0-0 y el pobre Tacuara en cuestión de días pasó de héroe a villano. Así terminaba la mejor actuación de la selección paraguaya en un Mundial de fútbol.

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