El error de la APF de echar al técnico Sergio Markarián al término de las eliminatorias y suplantarlo por el italiano César Maldini pasó factura y privó a Paraguay de llegar más lejos.

  • Por Luis Irala
  • Periodista - Nación Media
  • Foto: FIFA

Maldini llegó en vez de Sergio Markarián, que increíblemente fue echado después de clasificar a Paraguay al Mundial asiático. No pudo haber sido peor la decisión tomada por el Comité Ejecutivo de la APF, puesto que el técnico uruguayo, con sus aciertos, errores y su mal carácter, conocía a la perfección al plantel y nadie podía discutirle el mérito de haber llevado al Mundial a la Albirroja.

El italiano, quien embolsó unos 800.000 dólares por su participación al frente del seleccionado (un absurdo para la época), desconocía totalmente lo que era el fútbol paraguayo y para colmo de males, tampoco se dignó en interiorizarse del plantel que tenía a mano y menos de los seleccionados que serían los rivales de la Albirroja, en la cita asiática.

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Y en el Mundial, Paraguay pasó casi de milagro la fase de grupos. La Albirroja empezó el torneo con un empate, 2-2, ante Sudáfrica, luego de estar arriba en el marcador por 2-0, con anotaciones de Roque Santa Cruz, en la primera etapa y de Francisco Arce, un golazo de tiro libre, alempezar la complementaria. La igualdad no dejó conforme a nadie en el plantel.

En la segunda ronda, el rival era España y no pudo ser peor el rendimiento colectivo. Tras ir al descanso con ventaja de 1-0, con tanto de Carles Puyol, en contra, en la segunda etapa se produjo el descalabro y los españoles con tres goles liquidaron el expediente y la clasificación estaba complicada.

En la tercera y última fecha del Grupo B, la Albirroja llegaba al partido frente a Eslovenia, casi con un pie fuera del mundial. La primera etapa fue para el olvido, 1-0, en contra y con un hombre menos por expulsión de Carlos Humberto Paredes, a los 21 minutos, por doble amonestación.

En el entretiempo ocurrió una anécdota inolvidable, cuando el capitán Chilavert invitó al técnico Maldini a que abandone el vestuario. El italiano en vez de apuntar y corregir los errores del equipo, le estaba “bajando la caña” a los jugadores: “Ustedes tienen mentalidad perdedora” fue uno de los exabruptos del tano, a lo que el líder de la Albirroja respondió: “Míster, aquí se encuentran compañeros de mucha trayectoria y que ya han jugado mundiales y sudamericanos. Quisiera hablar a solas a mis compañeros”, dijo el Chila y Maldini junto a su cuerpotécnico salieron raudamente del vestuario. La arenga de Chilavert fue sencilla, pero emotiva: “Jueguen por sus familias, padres, hijos, esposas, novias y acuérdense que todo un país está expectante y confía en nosotros”.

El equipo encaró la complementaria “con el pecho inflado” y el ingreso de Nelson Cuevas fue fundamental, al marcar dos goles para la fantástica remontada. Otro tanto de Jorge Campos, puso el 3-1 definitivo y ayuda de España, al vencer a Sudáfrica, 3-2, depositaron a la albirroja en la siguiente fase.

En octavos el rival de los guaraníes fue Alemania. Maldini increíblemente no incluyó de entrada a Pipino, el héroe de la clasificación albirroja. Oliver Neuville puso en ventaja a los teutones, a los 88 minutos y recién en ese momento Maldini se acordó de hacer ingresar a Cuevas, que entró a los 90’, pero ya era tarde para intentar la patriada.

Así Paraguay quedó eliminado de Corea-Japón 2002 y la estadía de Maldini al frente de la Albirroja concluyó de la forma más grotesca posible.

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