La docente y diseñadora gráfica Fátima Martínez entiende que el desarrollo de tipos nacionales “puede aportar muchísimo a la construcción de identidad visual paraguaya”. Agrega que “no solamente se trata de crear fuentes decorativas, sino de investigar, documentar y reinterpretar elementos culturales desde el diseño contemporáneo”.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos Gentileza
“Creo que uno de los aspectos más importantes de este proyecto es entender que el diseño gráfico no solamente cumple una función estética o comercial, sino que también puede tener un rol cultural y social”, dice Fátima Martínez, diseñadora gráfica, creadora junto a su par, Óscar Ayala, de estas particulares letras.
“La tipografía Filigrana busca demostrar que el diseño puede contribuir a preservar tradiciones y darles nuevas formas de visibilidad en el contexto contemporáneo”, agrega explicando que una de las metas de su trabajo fue “destacar el valor del trabajo artesanal paraguayo”.
Martínez recuerda entonces que “detrás de cada pieza de filigrana existe una gran dedicación, conocimiento y herencia cultural transmitida de generación en generación. Como diseñadores, tenemos la posibilidad de ayudar a que esas expresiones culturales sigan vivas y puedan proyectarse hacia el futuro”, considera.
Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–¿Cómo surgió la idea de la tipografía Filigrana?
–La idea surgió a partir de nuestra tesis de grado para la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Americana, que desarrollamos en conjunto con mi compañero Óscar Ayala, donde buscábamos explorar cómo el diseño puede convertirse en una herramienta de preservación cultural. Durante la investigación nos interesó especialmente el arte orfebre de la filigrana luqueña, porque además de ser una tradición muy representativa del Paraguay, posee una riqueza visual increíble.
Al observar las piezas realizadas por los artesanos, notamos que existían patrones, curvas, entrelazados y detalles ornamentales que podían reinterpretarse desde el lenguaje tipográfico.
Entonces nos planteamos una pregunta muy importante: ¿cómo transformar esa identidad artesanal en una tipografía funcional, contemporánea y capaz de comunicar cultura? A partir de ahí comenzamos un proceso de investigación, observación de piezas reales, entrevistas con artesanos y análisis de las formas características de la filigrana. El resultado fue una tipografía inspirada en esa estética, no como una copia literal de las joyas, sino como una reinterpretación visual que conserva su esencia.
ALTO POTENCIAL
–¿Qué aplicaciones entendés puede tener la tipografía?
–Creemos que la tipografía tiene muchísimo potencial porque funciona como un recurso de identidad visual y comunicación cultural. La tipografía Filigrana puede aplicarse en logotipos, titulares, campañas culturales, piezas editoriales, packaging, afiches, señaléticas, contenidos digitales e incluso proyectos turísticos relacionados con la identidad paraguaya. También pensamos que puede ser útil para instituciones culturales, museos, ferias artesanales o marcas que deseen incorporar elementos visuales vinculados al patrimonio nacional. Más allá de lo estético, la intención es que esta tipografía ayude a visibilizar y revalorizar el trabajo de los artesanos que elaboran estas joyas, especialmente ante las nuevas generaciones. Muchas veces las tradiciones corren el riesgo de perderse si no encuentran formas de dialogar con lo contemporáneo, y el diseño gráfico puede ayudar justamente a crear ese puente entre tradición e innovación.
–¿Cómo ves el desarrollo de la tipografía nacional?, ¿pensás que hay un campo por explorar allí?
–Sí, definitivamente existe un campo enorme por explorar. Paraguay tiene una identidad cultural muy rica, pero todavía hay mucho potencial por desarrollar en el área tipográfica desde una mirada local. Muchas veces utilizamos tipografías extranjeras sin preguntarnos cómo podrían verse reflejados nuestros propios símbolos culturales, nuestras artesanías, nuestra historia o nuestras expresiones visuales dentro del diseño tipográfico. Creo que el desarrollo de tipografías nacionales puede aportar muchísimo a la construcción de identidad visual paraguaya. Además, no solamente se trata de crear fuentes decorativas, sino de investigar, documentar y reinterpretar elementos culturales desde el diseño contemporáneo. La tipografía también puede convertirse en una forma de memoria cultural. Por eso considero que todavía hay un espacio muy interesante para proyectos que trabajen desde lo local, lo artesanal y lo patrimonial.
DESAFÍOS FRENTE A LA IA
–¿Qué pensás de la actualidad del diseño gráfico tan permeada por el uso indiscriminado de la inteligencia artificial (IA)?
–Pienso que la inteligencia artificial es una herramienta muy poderosa y que puede aportar rapidez, apoyo técnico e inspiración en ciertos procesos creativos. Sin embargo, también considero que existe un riesgo cuando se utiliza de manera indiscriminada o sin criterio. El diseño gráfico no es solamente producir imágenes rápidas o visualmente atractivas; detrás del diseño hay investigación, contexto cultural, conceptualización y sensibilidad humana. En proyectos como la tipografía Filigrana, por ejemplo, fue fundamental el proceso de observación, el contacto con los artesanos, la interpretación cultural y las decisiones creativas concientes. La IA puede ayudar, pero no debería reemplazar la mirada crítica ni el valor humano del diseñador. Creo que el desafío actual es aprender a utilizar estas herramientas de manera ética e inteligente, sin perder la autenticidad ni el pensamiento creativo.
–¿Tenés algún otro proyecto gráfico en marcha?
–Actualmente me interesa seguir desarrollando proyectos vinculados a la identidad cultural, la comunicación visual y el diseño aplicado al patrimonio paraguayo. Me gustaría continuar explorando cómo el diseño gráfico puede dialogar con las artesanías, la historia y las expresiones culturales del país. Además, como docente de diseño gráfico también me interesa impulsar proyectos académicos y creativos que motiven a los estudiantes a investigar y valorar nuestra identidad visual nacional.
Sobre los creadores
Fátima Denisse Martínez Romero es diseñadora gráfica y docente. Actualmente se desempeña como diseñadora gráfica en Nación Media (diario La Nación) y como docente del Bachillerato Técnico en Diseño Gráfico y Publicidad en el Colegio Técnico Privado San Miguel Arcángel y el Colegio Técnico Privado Dora Giménez.
Es egresada de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Americana y coautora junto a Óscar Ayala del proyecto de investigación y desarrollo tipográfico Filigrana, una propuesta inspirada en el arte orfebre tradicional de la ciudad de Luque, orientada a la preservación y difusión del patrimonio cultural paraguayo a través del diseño gráfico.
Óscar Moisés Ayala González es diseñador gráfico. Actualmente se desempeña como asistente del Departamento de Comunicación del Colegio Internacional (Asociación del Colegio Internacional). Es egresado de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Americana.

