La docente y diseñadora gráfica Fátima Martínez entiende que el desarrollo de tipos nacionales “puede aportar muchísimo a la construcción de identidad visual paraguaya”. Agrega que “no solamente se trata de crear fuentes decorativas, sino de investigar, documentar y reinterpretar elementos culturales desde el diseño contemporáneo”.

“Creo que uno de los aspectos más impor­tantes de este proyecto es entender que el diseño gráfico no solamente cum­ple una función estética o comercial, sino que tam­bién puede tener un rol cul­tural y social”, dice Fátima Martínez, diseñadora grá­fica, creadora junto a su par, Óscar Ayala, de estas parti­culares letras.

“La tipografía Filigrana busca demostrar que el diseño puede contribuir a preservar tradiciones y dar­les nuevas formas de visibi­lidad en el contexto contem­poráneo”, agrega explicando que una de las metas de su trabajo fue “destacar el valor del trabajo artesanal para­guayo”.

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Martínez recuerda enton­ces que “detrás de cada pieza de filigrana existe una gran dedicación, conocimiento y herencia cultural transmi­tida de generación en gene­ración. Como diseñadores, tenemos la posibilidad de ayudar a que esas expresio­nes culturales sigan vivas y puedan proyectarse hacia el futuro”, considera.

Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:

¿Cómo surgió la idea de la tipografía Filigrana?

–La idea surgió a partir de nuestra tesis de grado para la carrera de Diseño Grá­fico en la Universidad Ame­ricana, que desarrollamos en conjunto con mi com­pañero Óscar Ayala, donde buscábamos explorar cómo el diseño puede convertirse en una herramienta de pre­servación cultural. Durante la investigación nos interesó especialmente el arte orfe­bre de la filigrana luqueña, porque además de ser una tradición muy representativa del Paraguay, posee una riqueza visual increí­ble.

Al observar las piezas realizadas por los artesa­nos, notamos que existían patrones, curvas, entrelaza­dos y detalles ornamentales que podían reinterpretarse desde el lenguaje tipográ­fico.

Entonces nos plan­teamos una pregunta muy importante: ¿cómo transfor­mar esa identidad artesanal en una tipografía funcional, contemporánea y capaz de comunicar cultura? A par­tir de ahí comenzamos un proceso de investigación, observación de piezas reales, entrevistas con artesanos y análisis de las formas carac­terísticas de la filigrana. El resultado fue una tipogra­fía inspirada en esa estética, no como una copia literal de las joyas, sino como una rein­terpretación visual que con­serva su esencia.


El objetivo de los creadores de la tipografía es ayudar a que esta expresión cultural siga viva y pueda proyectarse hacia el futuro

ALTO POTENCIAL

¿Qué aplicaciones enten­dés puede tener la tipogra­fía?

–Creemos que la tipogra­fía tiene muchísimo poten­cial porque funciona como un recurso de identidad visual y comunicación cul­tural. La tipografía Filigrana puede aplicarse en logotipos, titulares, campañas cultu­rales, piezas editoriales, packaging, afiches, señalé­ticas, contenidos digitales e incluso proyectos turísticos relacionados con la identidad paraguaya. También pensa­mos que puede ser útil para instituciones culturales, museos, ferias artesa­nales o marcas que deseen incorporar elementos visuales vinculados al patri­monio nacional. Más allá de lo estético, la intención es que esta tipografía ayude a visi­bilizar y revalorizar el tra­bajo de los artesanos que elaboran estas joyas, espe­cialmente ante las nue­vas generaciones. Muchas veces las tradiciones corren el riesgo de perderse si no encuentran formas de dia­logar con lo contemporáneo, y el diseño gráfico puede ayudar justamente a crear ese puente entre tradición e innovación.

Fátima Martínez, docente y diseñadora gráfica

¿Cómo ves el desarro­llo de la tipografía nacio­nal?, ¿pensás que hay un campo por explorar allí?

–Sí, definitivamente existe un campo enorme por explorar. Paraguay tiene una identidad cultural muy rica, pero todavía hay mucho potencial por desa­rrollar en el área tipográ­fica desde una mirada local. Muchas veces utilizamos tipografías extranjeras sin preguntarnos cómo podrían verse reflejados nuestros propios símbo­los culturales, nuestras artesanías, nuestra histo­ria o nuestras expresiones visuales dentro del diseño tipográfico. Creo que el desarrollo de tipografías nacionales puede aportar muchísimo a la construc­ción de identidad visual paraguaya. Además, no solamente se trata de crear fuentes decorativas, sino de investigar, documen­tar y reinterpretar ele­mentos culturales desde el diseño con­temporáneo. La tipo­grafía también puede convertirse en una forma de memoria cul­tural. Por eso considero que todavía hay un espacio muy interesante para pro­yectos que trabajen desde lo local, lo artesanal y lo patrimonial.

DESAFÍOS FRENTE A LA IA

¿Qué pensás de la actualidad del diseño gráfico tan per­meada por el uso indiscriminado de la inteligencia arti­ficial (IA)?

–Pienso que la inteligen­cia artificial es una herra­mienta muy poderosa y que puede aportar rapidez, apoyo técnico e inspiración en ciertos procesos creati­vos. Sin embargo, también considero que existe un riesgo cuando se utiliza de manera indiscriminada o sin criterio. El diseño grá­fico no es solamente pro­ducir imágenes rápidas o visualmente atractivas; detrás del diseño hay inves­tigación, contexto cultural, conceptualización y sen­sibilidad humana. En pro­yectos como la tipografía Filigrana, por ejemplo, fue fundamental el proceso de observación, el contacto con los artesanos, la interpreta­ción cultural y las decisiones creativas concientes. La IA puede ayudar, pero no debe­ría reemplazar la mirada crí­tica ni el valor humano del diseñador. Creo que el desa­fío actual es aprender a uti­lizar estas herramientas de manera ética e inteligente, sin perder la autenticidad ni el pensamiento creativo.

¿Tenés algún otro pro­yecto gráfico en marcha?

–Actualmente me interesa seguir desarrollando pro­yectos vinculados a la iden­tidad cultural, la comuni­cación visual y el diseño aplicado al patrimonio paraguayo. Me gustaría continuar explorando cómo el diseño gráfico puede dialogar con las artesanías, la historia y las expresiones cul­turales del país. Ade­más, como docente de diseño gráfico también me interesa impulsar pro­yectos académicos y crea­tivos que motiven a los estudiantes a investigar y valorar nuestra identidad visual nacional.

Óscar Ayala, diseñador

Sobre los creadores

Fátima Denisse Martínez Romero es diseña­dora gráfica y docente. Actualmente se desem­peña como diseñadora gráfica en Nación Media (diario La Nación) y como docente del Bachille­rato Técnico en Diseño Gráfico y Publicidad en el Colegio Técnico Privado San Miguel Arcángel y el Colegio Técnico Privado Dora Giménez.

Es egresada de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Americana y coautora junto a Óscar Ayala del proyecto de investigación y desarrollo tipográfico Filigrana, una propuesta inspirada en el arte orfebre tradicional de la ciudad de Luque, orientada a la preservación y difusión del patrimonio cultural paraguayo a través del diseño gráfico.

Óscar Moisés Ayala González es diseñador gráfico. Actualmente se desempeña como asistente del Departamento de Comunica­ción del Colegio Internacional (Asociación del Colegio Internacional). Es egresado de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad Americana.

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