En el Mundial de Francia 98, el seleccionado paraguayo volvía a la élite del fútbol mundial luego de 12 años. La Albirroja realizó un formidable torneo, siendo eliminada en octavos de final por el local y futuro campeón, Francia, gracias al primer gol de oro en la historia de los mundiales.
- Por Luis Irala
- Nación Media
- Fotos FIFA
Luego de ganar el boleto en las eliminatorias sudamericanas, la Albirroja que estuvo al mando del brasileño Paulo César Carpegiani, empezó a prepararse para competir en el Mundial galo a mediados de enero y a principio de febrero se realizó el amistoso contra la selección sub-23 de Polonia, en el estadio Defensores del Chaco, como despedida de la afición paraguaya con motivo a una gira que abarcaría países de América del Norte, Asia y Europa. Fue 4 a 0 para la Albirroja y la confianza en lo que pudiera hacer el combinado guaraní en la cita europea, subía de tono.
Luego vendrían los empates ante Estados Unidos (2-2), México (1-1) y Colombia (1-1). La primera derrota premundialista fue contra Italia (3-1), en Parma. En suelo japonés, los paraguayos empatarían ante Japón (1-1) y caerían contra República Checa (0-1), ambos cotejos por la Copa Kirin.
Los albirrojos concluyeron sus preparativos con otros cuatro encuentros en Europa, que terminaron en derrotas; Contra Holanda (1-5), Rumania (2-3), Bélgica (0-1) e Irlanda (0-2). En total Paraguay disputò 10 partidos de entrenamiento logrando solo un triunfo, cuatro igualdades y cinco caídas. Marcó 13 goles y recibió 19. Resultados que crearon algunas dudas.
El esperado día del debut albirrojo en el Mundial de Francia fue el viernes 12 de junio, en la ciudad de Montpellier. El rival era el respetable conjunto de Bulgaria capitaneado por el talentoso Hristo Stoichkov. Fue empate sin abrirse el marcador y se restablecía la confianza en realizar un buen torneo.
El segundo adversario fue la poderosa España, que en los cálculos previos era candidata a ganar el grupo D; sin embargo, ya había perdido en la fecha inaugural, contra Nigeria, 3-2. De nuevo Paraguay logró empatar, 0 a 0, y la clasificación a la etapa de octavos de final estaba a la vuelta de la esquina, porque el equipo definitivamente venía embalado.
En la tercera y última ronda nos esperaba la sorprendente selección africana de Nigeria, que ya estaba clasificada, tras dos victorias seguidas. Por fortuna para la Albirroja aparecieron los goles justo en el momento más necesario y el 3-1 a favor sirvió para asegurar el segundo lugar del grupo D y la entrada a los octavos de final. Aquella vez el Peque Benítez marcó uno de los mejores goles que se recuerde en los mundiales, cuando de un bombazo desde fuera del área metió el balón en la parte alta del arco nigeriano. Celso Ayala y José Saturnino Cardozo completaron el 3-1.
En Octavos de Final el rival de los paraguayos era el local Francia, en el estadio Félix Bollaert de la ciudad de Lens y como era previsible, durante todo el cotejo, el ataque francés sería intenso. Sin embargo todos los avances galos chocaban una y otra vez contra la defensa de “hierro” de los guaraníes y las manos seguras del arquero José Luis Chilavert.
Tras 90 minutos vibrantes, el cotejo terminó empatado, 0-0 y se tuvieron que recurrir al alargue y sobre los 114 minutos cayó la resistencia del arco paraguayo, marcando Laurent Blanc, el gol de oro, el primero de los mundiales de fútbol, que le dio la victoria a los futuros monarcas.
Así terminó la Albirroja su Mundial en Francia, logrando una meritoria actuación y el respeto del Mundo del fútbol.

