El proyecto solista de Sebastián González aporta frescura y amplitud a la escena de pop rock nacional.
“El disco como tal está compuesto de canciones que me acompañaron en estos años del proceso, cada una en diferentes momentos que me tocaron. Creo que la búsqueda es esa misma. Yo sigo sintiendo lo mismo cada vez que interpreto las canciones. Es un breve viaje, y en cada uno puede encontrarse con las mismas en diferentes etapas. Capaz alguna no te pega ahora, pero puede llegar el momento en el que sí”, dice Sebastián González, el nombre detrás del proyecto musical solista Bastianes, a través del cual presentó en las últimas semanas su primer material discográfico oficial: “Todo lo que queda”.
“Bastianes nace y se construye como una imagen solista, pero las personas que colaboran musicalmente conmigo están prácticamente desde el comienzo, por lo que hay como una unión y sensación de banda y sentido de pertenencia por parte de todos. Nos dividimos muy bien los trabajos para llevar a cabo los eventos, shows, etc. donde también se siente como imagen banda. Hay mucho de cada uno en lo que plasmamos musicalmente”, explica.
EL PROCESO
Este proyecto tuvo origen en 2018 y viene de lanzar previamente dos EP que le permitieron a la iniciativa abrirse paso en la difusión y en la maduración sonora y conceptual. “Todo lo que queda” es un trabajo que arrancó ya en 2019 y que fue tomando forma con el tiempo, afianzando una idea sonora definitiva, con melodías y especialidad propias del pop contemporáneo en español, para concluir su proceso en 2025.
Sebastián cuenta que pasó por muchos cambios y procesos durante todos estos años. “Llevó esa cantidad de tiempo por un hiato que establecí yo, tenía un bloqueo y también un desgano general. Pero también colaboré con otros proyectos durante ese periodo de tiempo. Fue más por eso, estaban las canciones guardadas, nunca dejé de hacer música, pero alejado de la escena (con Bastianes)”, reseña.
Y prosigue: “Luego, una vez que logré juntar a toda la banda y también sumar nuevos integrantes, nos tomó un año cerrar todas las ideas que tenía guardadas. Muchas canciones mutaron un montón desde la concepción de la maqueta, y algunas quedaron así tal cual salieron en su momento”, dice al narrar el camino transitado que concluyó con este producto final.
INFLUENCIAS
El reciente disco de Bastianes está compuesto de 8 canciones en las que el autor plasma su transcurrir personal de los 20s. Su material discográfico se caracteriza por un sonido con diversas influencias clásicas, pero un acercamiento muy claro al sonido contemporáneo del pop rock de la región, con una dedica prolijidad en la formación del espacio y los arreglos de armonización vocal.
“Hay muchas influencias de lo que me gusta y de lo que siento que conversa bien con las letras y melodías. Muchas capas de atmósfera, muchas guitarras, synts, etc. Busco mantener el formato ‘canción’, pero encontrar momentos o capas más ambientales y que transporten al sentimiento”, explica González, un músico que tiene su formación artística ya en su núcleo familiar, ícono del rock nacional.
“Sonoramente intenté plasmar la sensación que tenía al escribir y componer las canciones y lo que me transmiten las letras y momentos. Es con esa intención, de buscar el contexto”, añade al concluir la entrevista con La Nación del Finde.

