Mariano Mercado narra en esta publicación familiar testimonios de las vidas de Luciano Mercado y María Rotela, sus padres.
“La idea surge para dejar por escrito el testimonio de Luciano y María que creemos firmemente tienen aroma a Santidad. Dos personas que apostaron por la vida teniendo 14 hijos, 38 nietos y 17 bisnietos. Personas honestas y trabajadoras que, con fe en Dios, supieron llevar a su familia a buen puerto”, comenta Mariano Mercado, comunicador y recopilador de los testimonios que componen el libro “El que ama no descansa”, que será presentado mañana, en Ciudad del Este. El acto tendrá lugar en el Auditorio del Centro Cultural Mangoré, de la Gobernación del Alto Paraná, a las 11:00.
La publicación recoge una serie de narraciones respecto a la familia Mercado – Rotela, y se ofrece como un testimonio profundo de la vida de esta pareja que lleva adelante una familia rural con alto compromiso y fe.
“En el libro la mayoría de los testimonios apuntan a la vida profunda de fe. Rezaban juntos el rosario y no faltaban a misa, pero para ir a misa debían caminar más 14 kilómetros, e incluso pasar el río Acaray en un bote. Iban de Minga Guazú a Hernandarias. No como ahora que tenemos parroquias y capillas por todos lados”, explica Mariano.
PALABRA Y ARTE
“El que ama no descansa” busca ser un espacio de encuentro, reflexión y homenaje, donde la palabra y el arte se podrán unir para celebrar la historia de vidas marcadas por la grandeza de lo cotidiano en cada hacer. “Un testimonio que comparten en el libro es que Luciano ofrecía a los vecinos productos de la chacra ya que era agricultor. Un día llegó un vecino pidiendo la mandioca. Le dijo Luciano ‘solo queda una rama, pero vamos a sacar y compartir’. Ambos tenían el corazón lleno de generosidad”, narra el autor.
El trabajo se forjó a partir de un formulario de preguntas dirigido a los hijos, nueras, nietos y amigos de la pareja. Además, el libro cuenta con archivos fotográficos y documentos como certificados de bautismo de los primeros hijos. La publicación sale bajo el sello La Mancha del Grupo Editorial Atlas.
“La verdad, es una inmensa alegría y satisfacción hacer este trabajo, porque recopilar historias lleva su tiempo. Pero es un merecido y justo homenaje a estas dos personas. Papá falleció hace 9 años, pero su testimonio sigue vivo. Mamá, con sus 86 años, nos sigue enseñando que el que ama no descansa porque sigue preocupándose por todos”, concluyó Mariano.

