No hubo agua que cayó del cielo, pero sí humedad proveniente del sudor de miles de cuerpos que vibraron con música de todos los estilos.
- Por Will Larroza
- @wilpagliaccio
- Fotos: Jorge Jara, Mariana Díaz y Cristóbal Núñez
Todo parecía que se iba a desmoronar en los días previos; los rayos, cortes de luz, lluvias, raudales y árboles caídos hacían que el panorama fuera completamente gris y con aroma a suspensión para las tres jornadas del festival, hasta que finalmente el Día 1 llegó.
Las nubes amenazaban, pero terminaron cediendo al paso de la energía expedida por el rock y el metal brindado por NOD, Steinkrug, Kuazar, Viagra Boys, Villagran Bolaños, Interpol, Turnstile y particularmente por el legado distorsivo de Deftones y los graves abrumadores de Skrillex. Las remeras negras y los cantos desaforados de sintonía catártica fue lo que inundó el Parque Olímpico, el 17 de marzo. Una noche en donde varias generaciones compartieron un hermoso sueño musical al abrazo de una muy ligera brisa que iba despidiendo el verano.
En el Día 2, el negro y los coros guturales dieron paso a colores más vibrantes con una notable acentuación rosa y melodías más pop y festivas. 4lly, Aleshit, Six Sex, The Warning (que cambió el acento del día a un rock más potente), Addison Rae y Doechii calentaron el escenario para Lorde y Sabrina Carpenter, cuyas performances no solo elevaron la temperatura del húmedo y caluroso 18 de marzo, sino que también hicieron que su público opaque el sonido de los ruidosos aviones del aeropuerto cercano, con gritos que podrían destruir cualquier decibelímetro. La noche cerró con DJ Gordo, quien se encargó de despedir a la gente a puro baile.
Por último, en el Día 3, ya se percibían las piernas agotadas y las gargantas fusiladas de los días previos, pero todavía quedaban Nott Demian, A Días de Júpiter, Supernova, Los Ollies, Yami Safdie, El Mató a un Policía Motorizado, No Te Va Gustar y el plato fuerte, The Killers, quienes no actuaron en el Lollapalooza de Chile ni Argentina para dar absolutamente su mejor performance en Paraguay, que lo recibió con localidad llena y entregando toda su energía bajo el emblemático ‘Mr. Brightside’ y el poderoso coro “I’ve got soul, but I’m not a soldier” de ‘All These Things That I’ve Done”. Ysy A despidió el festival con una batería de fuegos artificiales y melodías que sellaron el vínculo del público paraguayo con un festival que ya se convirtió en un hito dentro de la historia musical de nuestro país.

