La familia Kim sostiene que el descubrimiento de una operación que habría generado un perjuicio cercano a USD 6 millones a K&K Shopping’s S.A. marcó un punto de inflexión en el conflicto entre los accionistas del Shopping París. Tras detectarse la operación, la disputa interna se agravó y posteriormente se trasladó al ámbito judicial y mediático.
El conflicto societario que atraviesa K&K Shopping’s S.A., empresa vinculada al Shopping París, se desarrolló a lo largo de varios años de desacuerdos entre sus accionistas. Sin embargo, según la familia Kim, uno de los hechos que profundizó la disputa fue el descubrimiento de una operación comercial que habría causado un perjuicio económico de aproximadamente USD 6 millones a la sociedad.
La controversia gira en torno a un espacio comercial perteneciente al Shopping París que había sido entregado en comodato a Susana Hsiao Hua Wang.
Según documentos presentados por la familia Kim, el contrato de comodato establecía expresamente que el inmueble no podía ser cedido ni subarrendado, total o parcialmente.
Pese a esta prohibición, la familia sostiene que el espacio fue subalquilado a un tercero a través de JS Family Inmobiliaria S.A., sociedad en la que, conforme al acta de Asamblea General Ordinaria presentada, figuran como accionistas Susana Hsiao Hua Wang y Rosana Kao, ambas también accionistas de K&K Shopping’s S.A.
Entre los documentos mencionados también se encuentra un contrato de julio de 2023 mediante el cual JS Inmobiliaria habría subalquilado el espacio a un tercero.
La familia Kim afirma que los ingresos provenientes de esa operación no habrían ingresado íntegramente a K&K Shopping’s S.A. ni habrían sido distribuidos entre sus accionistas conforme a sus respectivas participaciones.
Susana Hsiao Hua Wang habría utilizado información interna y privilegiada para apropiarse de la ganancia de la empresa detrás de los socios. El perjuicio acumulado, según sus cálculos, rondaría los USD 6 millones.
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El hallazgo agravó una disputa que ya existía
La familia Kim aclara que el presunto desvío de ingresos no fue el único origen del conflicto societario. Según la versión, ya existían diferencias entre los accionistas, que se habían intensificado en medio del conflicto personal entre Susana Hsiao Hua Wang y Kao Chung Lee.
Sin embargo, sostiene que el descubrimiento de la operación vinculada al inmueble cambió la dimensión del enfrentamiento.
Para la familia Kim, la pregunta central que debe responder la Justicia es sencilla: si un inmueble perteneciente al Shopping París fue entregado bajo condiciones que prohibían su subarrendamiento, ¿quién recibió finalmente los ingresos generados por su explotación y a quién correspondían esos fondos?
La familia solicita que se investigue si personas que tenían participación e información dentro de K&K Shopping’s S.A. utilizaron esa posición para realizar una operación en beneficio particular y en perjuicio de la sociedad y de los demás accionistas.
Según la familia Kim, después de que comenzaron las averiguaciones sobre esta operación se intensificaron los enfrentamientos entre los accionistas y posteriormente surgieron cuestionamientos contra su administración.
Sostiene que las controversias posteriores sobre asambleas, distribución de utilidades, rescates y aumentos de capital terminaron desplazando del centro de la discusión la investigación sobre el destino de los ingresos derivados del inmueble.
Cuestionamientos sobre las asambleas
Asimismo, la familia Kim cuestiona los actuales reclamos sobre la validez de determinadas asambleas. Sostiene que, desde 2009, las convocatorias se realizaron mediante el mismo procedimiento, respetando la forma y los plazos establecidos, con publicación en el diario correspondiente. Añade que las actas fueron presentadas cada año ante la Abogacía del Tesoro y cuentan con las constancias correspondientes.
Según la familia, los demás accionistas participaron durante años de estas asambleas y firmaron sus actas sin formular objeciones. Señala, en particular, que Susana Hsiao Hua Wang firmó personalmente actas correspondientes a 2022 y 2023.
La familia Kim destaca además lo que considera una contradicción central en la actual disputa: dos actas recientes fueron realizadas mediante el mismo procedimiento, pero una es cuestionada mientras la otra es invocada como válida.
Una corresponde al aumento de capital, cuya nulidad es solicitada por la contraparte. La otra corresponde al rescate de capital para distribución de utilidades, cuya ejecución, según los Kim, es reclamada judicialmente por esa misma parte.
“Si ambas asambleas fueron convocadas y realizadas mediante el mismo procedimiento, corresponde esclarecer por qué se cuestiona la validez de una mientras se pretende ejecutar la otra”, sostiene la familia.
Los Kim afirman contar con las actas, constancias de la Abogacía del Tesoro y comprobantes de los fondos aportados en el aumento de capital para respaldar su posición.
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Cuestionan la rapidez de la imputación
La familia Kim también cuestiona la rapidez con la que el agente fiscal Osvaldo Zaracho Romero formuló una imputación en su contra. Según su representación, la denuncia fue presentada un miércoles y la imputación se produjo el lunes siguiente.
La familia afirma que, antes de esa decisión, no había sido convocada a declarar ni había tenido la oportunidad de presentar su versión y la documentación que considera relevante para comprender el conflicto societario.
También sostiene que tomó conocimiento de la imputación a través de publicaciones en medios de comunicación y redes sociales.
Una administración iniciada en 2009
Hugo Núñez, abogado y representante legal de la familia Kim, sostiene que desde 2009 la administración del centro comercial, los acuerdos comerciales y las relaciones con proveedores nacionales e internacionales estuvieron principalmente a cargo de la familia Kim.
Durante ese periodo, señala, se realizaron inversiones en infraestructura, climatización, ventilación, estacionamientos, seguridad, iluminación, sanitarios y otras áreas destinadas a ampliar y modernizar el centro comercial.
Según Hugo Núñez, la familia Kim, durante todos estos años sus integrantes fueron quienes realizaron los aportes financieros destinados al sostenimiento y crecimiento del emprendimiento.
Sostiene que durante años asumió la administración cotidiana, las inversiones y los riesgos vinculados al crecimiento del centro comercial.
Nos toca defendernos
“Nos toca defendernos porque sabemos que durante años quienes venían invirtiendo y sosteniendo la administración eran los integrantes de la familia que estaban al frente de la empresa”, afirmó Hugo Núñez.
Para la familia Kim, su reclamo tiene dos objetivos: defenderse de las acusaciones formuladas en su contra y, al mismo tiempo, esclarecer qué ocurrió con los ingresos provenientes de la operación comercial que cuestionan.
Piden una investigación imparcial
La familia Kim solicita que todos los hechos sean investigados bajo los mismos criterios y con igualdad de garantías para las partes involucradas.
Entre los principales puntos que pide esclarecer se encuentran el contrato de comodato, el posterior subarrendamiento del inmueble, los ingresos generados por esa operación, sus beneficiarios y el eventual perjuicio ocasionado a K&K Shopping’s S.A.
También solicita que sean examinados los antecedentes societarios relacionados con las asambleas, inversiones, distribución de utilidades y aumentos de capital que forman parte de la disputa actual.
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