Ciudad del Este. Agencia Regional.
Un joven de 25 años fue condenado a 15 años de prisión por el abuso sexual de una niña de 9 años, su hijastra. El juicio oral concluyó este jueves 9 de abril en el Palacio de Justicia de la capital del Alto Paraná y el sentenciado está en prisión desde abril del 2025.
El Tribunal de Sentencia, presidido por la jueza Gloria Vera e integrado por sus pares Diego Duarte y Margarita Martínez, consideró plenamente demostrado el hecho y la responsabilidad del acusado, aun cuando la niña se retractó en la Cámara Gesell al igual que su madre durante el juicio.
La fiscal del caso fue Julia González, de la Unidad Especializada en Hechos Punibles contra Niños y Adolescentes N° 2 de Ciudad del Este.
El Ministerio Público sostuvo la acusación mediante informes psicológicos, victimológicos y testimonios de las profesionales que evaluaron a la víctima. Durante el juicio fue expuesto que el ahora condenado abusó de la niña varias veces, al manosearla en sus partes íntimas.
La víctima se retractó durante la diligencia en Cámara Gesell y la madre hizo lo mismo durante el juicio oral. Ante esto, la Fiscalía demostró que existieron factores externos que influyeron en dichas retractaciones.
“Los informes sicológicos, tanto al inicio como posterior a la etapa de la denuncia, refieren claramente el abuso sufrido por la niña; ella realizó relatos coherentes sobre la veracidad de lo ocurrido”, dijo a La Nación/Nación Media la fiscal Julia González, al ser consultada sobre la retractación.
Asimismo, explicó que se presentó en el juicio un informe detallado del trabajo socio ambiental que se realizó sobre la situación en que sobrevive la niña y las condiciones de un entorno de amenaza. Agregó que la niña vive en un asentamiento y parte de la familia del agresor presionaba a la madre porque podría perder su casa en el lugar, según incluyó el informe en juicio.
Hecho juzgado
Los abusos ocurrieron en una vivienda del barrio Guaraní de Ciudad del Este. El último episodio sucedió el 11 de abril de 2025, cuando el agresor llegó al domicilio para almorzar. En un momento dado, tomó del brazo a su hijastra y la llevó por la fuerza hasta una habitación, donde procedió a manosearla tras bajarle sus prendas de vestir.
El relato fiscal detalla que el acto se interrumpió cuando el aparato celular del agresor comenzó a sonar. Al atender la llamada, la niña aprovechó el descuido para escapar de la habitación. No obstante, tras finalizar la comunicación, el hombre intentó retomar el acto de agresión y la niña logró zafarse.
Tras el relato inicial de la menor, la madre radicó la denuncia y declaró ante la Fiscalía, iniciando el proceso de investigación que culminó este jueves con la aplicación de la pena privativa de libertad.

