La Fiscalía a cargo de Teresa Martínez tiene identificadas a cinco personas que manifestaron ser víctimas del dirigente del Club Rubio Ñu de Luque, Antonio González, quien fue imputado por explota­ción sexual y laboral y para quien se solicitó la prisión preventiva.

Asimismo, la represen­tante del Ministerio Público se encuentra analizando ampliar la imputación por el delito de pornografía y otros hechos punibles, a medida que se avanza en el análisis de lo incautado durante el alla­namiento realizado en la sede deportiva. "Trajimos DVD's que inicialmente serían de pornografía infantil, así como documentos de fichajes, entre otras cosas", expresó Martí­nez a la 970 AM.

Si bien las denuncias for­males de momento son dos, hay otras tres personas ple­namente identificadas que también se acercaron a revelar que fueron víctima de acoso, estafa y otros deli­tos, por parte del dirigente de la entidad.

Antonio González, imputado.
Antonio González, imputado.

"Normalmente, cuando esto toma estado público, todos los que no hablaron en su momento, tienen un destape y van contando", dijo la fiscala Martínez.

De momento, solo los jóvenes Bernardo Gabriel y Fermín Morínigo están como denun­ciantes.

IMPUTACIÓN

La fiscala sostuvo en su impu­tación que el jugador Ber­nardo Caballero, con quien el hoy imputado aparecía en fotos, se ratificó en la denun­cia por coacción contra Gon­zález.

Así también, se presentó a prestar declaración otro ex futbolista, Fermín Morínigo, por amenaza y otros hechos. Morínigo, en comunicación con los medios de comuni­cación, contó que se animó a hacer la denuncia contra el empresario porque éste se aprovecharía de jóvenes provenientes del interior del país y además porque lo había amenazado.

El joven indicó que después de una semana de estar en el club Rubio Ñu comenza­ron los supuestos acosos. "Cuando tenía 17 años me decía que me iba a ayudar para surgir y a mi familia, pero yo tenía que darle algo a cambio, relaciones sexuales. Una vez me llamó y me dijo que me esperaba en su pieza, pero yo me hice el desenten­dido, porque no sabía que era gay, me reí y después me llamó otra vez", relató.