La Cámara de Apela­ción integrada por los jueces Delio Vera Navarro, Mirtha González de Caballero y Bibiana Benítez confirmó que siguen teniendo orden de detención fiscal los imputados Arnaldo Luis Aré­valos y su esposa Liz Agus­tina Benítez, supuestos testa­ferros del capo de las drogas Luis Carlos Da Rocha alias "Cabeza Branca". Las dos personas están siendo inves­tigadas por lavado de dinero y asociación criminal y otros.

Cuando los dos imputados sean detenidos deberán ser trasladados hasta el Minis­terio Público para prestar declaración indagatoria. Los camaristas señalaron que están imputados por hechos punibles graves y cuya expec­tativa de pena es elevada.

También están imputados por lavado de dinero y asocia­ción criminal Rafael Pigozzo Rocha y Bruno César Payão Rocha, hijos de Da Rocha, uno de los narcotraficantes brasileños más buscados en su momento en toda América Latina y quien fuera detenido en julio. Actualmente está recluido en una cárcel del vecino país.

Otros imputados son Nadir Drusila Ibarra viuda de Alves, Ramón Ibarra Velázquez, Luis Carlos Aguilera Cardozo. La imputación de estos se dio luego de 5 allanamientos en simultáneo que se realizaron en Pedro Juan Caballero, Ciu­dad del Este y Coronel Oviedo.

El acta de imputación des­cribe que con el producto o beneficio económico de las actividades ilegales como es el tráfico de droga a partir del 2004, el supuesto pez gordo del narcotráfico junto con sus hijos Rafael Pigozza Rocha y Bruno Payão Rocha habrían colocado e integrado millo­narias sumas de dinero de ori­gen ilícito en el sistema finan­ciero, adquiriendo empresas de papel y de fachada, con la utilización de testaferros.

Según la investigación fiscal, una de las firmas creadas por Da Rocha y su hijo Payão Rocha, en el 2004, denomi­nada Agroganadera Santa Edwiges SA, tenía un capi­tal social de G. 30.000 millo­nes. La fiscala Ledesma había manifestado que la mayoría de las firmas fantasma comer­cializaban ganado vacuno y compraban estancias.